Echa una cucharada de bicarbonato de sodio al fuego: ese es el secreto de los grandes chefs

El secreto de los grandes chefs: limpiar la cocina con bicarbonato de sodio

Existen métodos infalibles para limpiar la superficie de la cocina y eliminar manchas difíciles. Te mostramos cómo hacerlo de forma natural y efectiva.

Por qué limpiar la cocina con bicarbonato de sodio

La cocina se ensucia después de cada uso, ya que durante la cocción los alimentos liberan grasas, líquidos y otros residuos que se adhieren a la superficie. Limpiarla regularmente es fundamental, pues la suciedad acumulada puede generar bacterias y contaminar los alimentos. Además, un buen mantenimiento ayuda a conservar la eficiencia y durabilidad de la cocina.

Usar ingredientes naturales como el bicarbonato de sodio es una excelente opción para una limpieza segura y efectiva.

Cómo limpiar la cocina con bicarbonato de sodio

Para mantener la cocina limpia y perfumada, se recomienda limpiarla todos los días. Tras cocinar, basta con pasar una esponja húmeda y un detergente específico para eliminar la suciedad superficial. Adoptar este hábito evita la formación de manchas e incrustaciones difíciles de quitar.

Para una limpieza profunda, el bicarbonato de sodio es ideal por su poder desengrasante. Es un agente natural con propiedades abrasivas y antibacterianas que elimina la suciedad y manchas sin dañar la superficie.

Preparar la solución es sencillo: disuelve una cucharada de bicarbonato en agua caliente y remueve bien. Luego, humedece un paño con esta mezcla y limpia la cocina cuidadosamente.

Después, enjuaga con una esponja mojada en agua limpia para eliminar cualquier residuo.

Alternativas naturales al bicarbonato de sodio: jugo de limón y detergente

Si no tienes bicarbonato, el jugo de limón es otra opción natural eficaz. Gracias a su acidez, ayuda a eliminar manchas y suciedad, además de poseer propiedades antibacterianas que limpian y desinfectan la superficie sin usar químicos agresivos.

Para usarlo, agrega jugo de limón a un bol con agua caliente, humedece una esponja y limpia la cocina. Además de dejarla limpia y brillante, aporta una fragancia fresca.

Otro método práctico para limpiar después de cada uso es emplear el detergente habitual para lavar platos. Es efectivo para eliminar grasa e incrustaciones. Basta con aplicar unas gotas directamente sobre la superficie, frotar con un paño, enjuagar con una esponja y secar.

Consejos para una limpieza segura y eficiente

Antes de empezar, recuerda que la superficie de la cocina puede ser delicada, especialmente si es de acero inoxidable o fibra de vidrio. Evita usar productos químicos agresivos o materiales muy abrasivos para no dañarla.

Prepara el área apagando las llamas y cerrando el gas. Retira cualquier objeto que pueda sufrir daños por contacto con agua.

Para una limpieza aún más profunda, se puede usar vapor de vez en cuando. El vapor es perfecto para eliminar olores desagradables en campanas extractoras y superficies de cocción.