Vierte un puñado en el fregadero y sorpréndete con los resultados – incluso los fontaneros lo hacen
Cuando el fregadero se tapa, esta solución simple marca la diferencia
Un fregadero atascado siempre representa un problema importante. No solo dificulta su uso, sino que además provoca malos olores que se extienden por la cocina y más allá. Por eso, es fundamental actuar rápido para desatascarlo. Aunque existen productos químicos específicos en tiendas y supermercados, una alternativa natural puede ser más conveniente y segura. De hecho, algunos alimentos que tenemos en casa tienen un gran potencial para este propósito.
Un fregadero tapado se puede desatascar fácilmente con este truco de fontanero
Por ejemplo, mucha gente desconoce que un fregadero atascado puede destaparse con un buen puñado de sal. Este ingrediente es ideal para corroer los depósitos acumulados en la tubería que impiden el correcto paso del agua.
Solo tienes que verter unas cucharaditas de sal en el desagüe obstruido, añadir un poco de detergente para lavar platos que ayudará a disolver la suciedad, y luego verter una taza de agua hirviendo. Así, el atasco se libera al instante.
Este método es especialmente eficaz si las tuberías son nuevas. Sin embargo, en tuberías antiguas, es mejor evitar el uso de sal para no arriesgar daños irreparables. Más allá de los atascos, la sal también resulta útil para otros problemas domésticos.
Otros usos domésticos del sal que te sorprenderán
Por ejemplo, la sal elimina el mal olor de las tablas de cortar de madera. Basta con esparcir varias cucharadas de sal sobre la tabla, frotar suavemente con una esponja limpia para eliminar los olores desagradables, y para mejorar el resultado, frotar con unas rodajas de limón o aplicar un poco de su jugo. Finalmente, aclara con agua tibia y el olor desaparecerá por completo.
Usos adicionales del sal en la cocina y hogar
El sal también sirve para limpiar sartenes con mal olor. Para ello, añade unas cucharadas de sal en la sartén y caliéntala durante unos minutos. Esto elimina los olores persistentes que a veces quedan tras el lavado. Tras retirar la sartén del fuego, simplemente límpiala para notar cómo se ha reducido el mal olor.
Además, la sal puede aliviar el dolor de garganta: disuelve unas cucharadas de sal en un vaso de agua y utiliza la mezcla para hacer gárgaras.
Como último consejo, añadir media cucharadita de sal al café puede mejorar su sabor, una técnica poco conocida pero efectiva para realzar esta bebida.
