Duplica tu cosecha de zanahorias con este truco genial – siempre lo lograrás

Duplica tu cosecha de zanahorias con este truco infalible

Si tienes un huerto, no puedes perderte esta técnica para aumentar el rendimiento de tus zanahorias. Te explicamos un método muy sencillo que te ayudará a conseguirlo.

El cultivo de las zanahorias

Las zanahorias son probablemente la hortaliza más popular. Pertenecen a la familia de las apiáceas y son una excelente fuente de vitamina A y otros nutrientes esenciales. Aunque las más comunes son las de color naranja, también existen variedades amarillas, blancas y moradas. En la cocina se pueden consumir crudas, después de retirar la piel, o cocidas.

Estos tubérculos son perfectos para comer solos, en ensaladas o en platos más elaborados, como salteados. Además, aportan fibra, vitamina A, vitamina C, potasio y magnesio.

Características del cultivo de zanahorias

Sembrar zanahorias es una actividad fácil y gratificante, ideal incluso para espacios pequeños. Es fundamental elegir una variedad adecuada para el clima y el tipo de suelo de tu zona. Prefieren terrenos bien drenados y ricos en nutrientes.

Antes de plantar, debes labrar bien la tierra y eliminar las malas hierbas. Una vez preparada, ya puedes sembrar las semillas, atendiendo a estos consejos para obtener una cosecha abundante.

Cómo duplicar la cosecha de zanahorias

Es posible aumentar la cantidad de zanahorias de forma sencilla. Lo que normalmente impide un buen crecimiento es la presencia de malas hierbas que compiten por el espacio y los nutrientes. La técnica que te mostramos elimina prácticamente las malas hierbas, permitiendo que todas las semillas germinen y crezcan sin problemas.

En nuestra zona, la siembra se realiza al aire libre en marzo. Primero, prepara un suelo bien abonado, mezclando tierra para hortalizas y flores con ceniza de madera, que además protege contra plagas.

Mezcla bien la tierra y crea un pequeño bancal elevado. Para eso, utiliza un palé que puedas colocar encima del montículo. Presiona el palé para que quede firme y rellena las grietas entre las tablas con la mezcla de tierra preparada.

A continuación, corta tiras de papel higiénico y coloca las semillas sobre ellas. Dobla las tiras para que las semillas queden protegidas en su interior, humedécelas con un pulverizador y colócalas en los huecos entre las tablas del palé. Cubre con más tierra para que todo quede bien cubierto.

De esta manera, el palé impide que crezcan las malas hierbas, y las zanahorias pueden desarrollarse tranquilamente y en mayor cantidad. Tras 3 o 4 meses, estarán listas para la cosecha.

Si las zanahorias reciben mucho sol, cúbrelas con un paño para evitar que se quemen. Recógelas antes de que crezcan demasiado para evitar que se endurezcan y desarrollen fibras. Después de la cosecha, puedes conservarlas en el frigorífico o congelarlas para uso futuro.