Cómo limpiar el sifón y destapar el fregadero con detergente de platos
¿Por qué se atasca el fregadero?
El fregadero de la cocina es una de las zonas más delicadas y utilizadas a diario, ya que soporta el lavado constante de platos y utensilios. Si no se limpia correctamente, los restos de comida pueden acumularse en las tuberías y obstruir el sifón, provocando estancamientos de agua y malos olores en toda la cocina.
El atasco suele producirse por la acumulación de residuos alimenticios que llegan al desagüe. Estos restos se juntan con el tiempo y forman masas que bloquean el paso del agua. Además, el exceso de detergente y residuos como pelos o incrustaciones pueden agravar el problema.
Cómo limpiar el sifón paso a paso
Antes de pensar en llamar a un profesional, puedes realizar una limpieza sencilla y efectiva del sifón siguiendo estos pasos:
- Ponte guantes de goma y coloca un cubo vacío debajo del sifón para recoger el agua retenida.
- Desenrosca el sifón con cuidado y retira toda la suciedad acumulada.
- Lávalo bien con agua y jabón, añadiendo un poco de bicarbonato sódico para mejorar la limpieza.
- Vuelve a montar el sifón limpio.
Este mantenimiento es fundamental para evitar acumulaciones y malos olores. Se recomienda hacerlo como prevención, al menos una vez al mes.
El método experto con detergente para platos
Si después de la limpieza el agua sigue estancada y no puedes usar el fregadero, es probable que los residuos estén en las tuberías. Antes de recurrir a un fontanero, prueba este método profesional:
- Vierte media botella de detergente para platos directamente en el desagüe.
- Deja actuar entre 10 y 20 minutos, según la gravedad del atasco.
- A continuación, abre el grifo con agua hirviendo y permite que corra hasta que escuches sonidos en el desagüe.
- Deja que el agua caliente junto con el detergente fluya durante dos minutos para disolver los residuos.
Este procedimiento ayuda a descomponer la grasa y otros restos acumulados, facilitando el desagüe.
Alternativa con bicarbonato y vinagre
Otra solución casera consiste en usar bicarbonato y vinagre de vino blanco directamente en el fregadero:
- Vierte una taza de bicarbonato en el desagüe.
- Añade inmediatamente una taza de vinagre de vino blanco.
- Deja que la mezcla actúe durante aproximadamente una hora.
- Finaliza con agua hirviendo para limpiar y eliminar los residuos disueltos.
Si tras probar estos consejos caseros el problema persiste, lo más aconsejable es contactar con un especialista para evaluar y resolver la situación.
