Guía para cultivar tomillo en maceta y nunca faltar en tu cocina
El tomillo es una planta aromática muy valorada en la gastronomía. Sus usos y beneficios para la cocina y la salud son muchos. Además, si la colocas en el lugar adecuado con los elementos correctos, es una planta que requiere poco cuidado. Hoy te explicamos cómo cultivar tomillo en maceta para que siempre tengas esta hierba esencial al alcance.
Propiedades y beneficios del tomillo
Aunque el tomillo es conocido principalmente como condimento, también posee múltiples propiedades medicinales, entre las que destacan:
- Rica fuente de vitaminas A, C, fibras, calcio, cobre, manganeso y riboflavina, y contiene en menor cantidad vitaminas B6, potasio, zinc, fósforo y ácido fólico.
- Combate bacterias y hongos gracias a sus propiedades antisépticas y antibacterianas.
- Excelente remedio natural por sus efectos mucolíticos y antiespasmódicos.
- Ayuda en el tratamiento de problemas digestivos y del sistema respiratorio.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Efecto diurético.
- Regula el tránsito intestinal y alivia dolores digestivos.
- Cuida la salud ósea.
- Beneficia la piel y el cabello.
- Ofrece muchos otros beneficios.
Es una planta pequeña formada por hojas y flores que pueden ser lilas, blancas o rosas. Existen más de 350 variedades y es originaria de la región mediterránea, extendiéndose naturalmente desde el norte de África hasta Asia occidental y el sureste de Europa.
Cómo cultivar tomillo en maceta
- Decide si quieres cultivar a partir de semillas o esquejes. Si optas por semillas, primero debes germinarlas, aunque es preferible usar esquejes.
- Elige una maceta profunda, ya que sus raíces crecen bastante largo, y asegúrate de que tenga un buen sistema de drenaje.
- No uses suelos arcillosos; lo ideal es una mezcla de tierra arenosa con perlita o vermiculita y fibras de coco.
- Haz un pequeño hoyo en la tierra e introduce el esqueje.
- Cubre con tierra para sostener la planta o el tallo en posición vertical.
- Riega ligeramente y coloca la maceta en un lugar con buena iluminación.
- La planta debe recibir luz solar directa casi todo el tiempo y no necesita riego excesivo.
- Evita el encharcamiento del sustrato.
- Después del verano o a finales del invierno, poda las partes secas antes de que broten los nuevos capullos.
