Depósito de agua sucia de la lavadora: limpiarlo es muy fácil con solo unas gotas

Cómo limpiar el depósito de la lavadora para evitar malos olores

¿Por qué es importante cuidar el depósito de la lavadora?

Después de meses o incluso años de uso, el depósito de la lavadora puede ensuciarse, provocar malos olores e incluso afectar el rendimiento del aparato. Si no se limpia de forma regular —al menos una vez por semana—, la lavadora dejará la ropa sucia y con mal olor.

Cuando el tambor y el depósito no se lavan, desinfectan ni secan correctamente, las prendas se lavan mal y terminan impregnándose de suciedad y malos olores que se adhieren a las paredes del tambor y se transfieren a la ropa en cada lavado.

Cómo limpiar el tambor de la lavadora

Para un lavado efectivo, llena el tambor con agua caliente, utilizando el ciclo de lavado a 90 °C o calentando el agua en la cocina y vertiéndola en la lavadora. Añade un litro de lejía para eliminar las manchas difíciles y activa el ciclo de lavado.

Como la lavadora quedará con olor a lejía al terminar, es recomendable rellenar el tambor con una mezcla de agua caliente y un litro de vinagre, dejándola reposar durante una hora. Luego, ejecuta el ciclo de lavado habitual varias veces hasta que desaparezca el olor a lejía.

Limpieza del sello de la puerta para eliminar moho

El sello de la puerta suele acumular moho debido a que el agua queda atrapada y tarda en secarse. Para eliminarlo, usa un detergente multiusos y una toalla de algodón suave y fina. Introdúcela dentro del sello para secar bien la zona y eliminar la humedad.

Cómo limpiar el cajón del detergente y eliminar el olor a humedad

El cajón del detergente tiende a acumular restos de polvo, líquido, suciedad y pelos. Para limpiar esta zona, primero verifica que no haya suciedad visible o cabellos. Luego, usa un detergente multiusos o una mezcla casera de vinagre y agua para eliminar cualquier residuo de detergente o cal que pueda causar malos olores.

El mejor consejo para evitar la aparición de olores desagradables es sacar inmediatamente la ropa húmeda del tambor después de cada lavado. No dejes la ropa mojada dentro con la puerta cerrada, ya que esto genera malos olores y deteriora el aparato. La humedad provoca que el olor a moho impregne la ropa, incluso si se usan suavizantes o productos perfumados.