Deja que las orquídeas prosperen incluso en invierno. Colócalas en este lugar y prolongarás su vida

Cómo cuidar las orquídeas para que prosperen durante el invierno

Elige el lugar ideal para tus orquídeas en invierno

Las orquídeas, originarias de climas tropicales, necesitan calor y luz para crecer bien. Durante el invierno, puede ser un desafío mantener estas condiciones. En zonas templadas, donde los días son más fríos y oscuros, es fundamental garantizarles buena luz y calor para evitar que las hojas se pongan amarillas o que las flores se sequen.

El mejor lugar para situar tus orquídeas en invierno es un alféizar orientado al sur o al este. Estas orientaciones brindan luz abundante sin la intensidad excesiva del sol del oeste ni la sombra frecuente del norte. Asegúrate de mantener cortinas y persianas abiertas durante el día para aprovechar la luz natural.

Iluminación adicional para espacios con poca luz

Si la luz natural es insuficiente, especialmente en apartamentos o habitaciones oscuras, puedes complementar con iluminación artificial. Las luces fluorescentes imitan muy bien el ambiente natural que necesitan las orquídeas, proporcionando las 12 a 14 horas diarias de luz indispensables para su desarrollo.

Existen varias opciones en lámparas y tubos fluorescentes, con potencias entre 18 y 220 vatios, y tonos que van del blanco frío al blanco cálido, además de luces LED especiales para cultivo. Mantén la fuente de luz a no más de 30 centímetros de las plantas para simular la intensidad solar adecuadamente.

Ventilación y temperatura adecuadas

Aunque el calor es clave, también es importante controlar la ventilación. Un exceso de corrientes de aire frío durante el invierno puede dañar las orquídeas, provocando la caída de los capullos o incluso la aparición de pudriciones que comprometan la planta.

Equilibra la entrada de aire fresco sin exponerlas a corrientes frías directas para mantenerlas saludables y fuertes durante toda la temporada.

Siguiendo estos consejos, tus orquídeas podrán crecer y florecer incluso en los meses más fríos, alargando su vida y belleza.