Cómo reparar abolladuras por granizo de forma rápida y gratuita
Los veranos en Italia se caracterizan cada vez más por olas de calor extremas que elevan las temperaturas por encima de los 40 grados, incluso en zonas montañosas o colinas. Este aumento térmico intensifica las tormentas, haciendo que las lluvias sean más fuertes y frecuentes. Entre los fenómenos más peligrosos están las tormentas de granizo con piedras de gran tamaño, que pueden causar daños significativos.
Reparar abolladuras por granizo: un método sencillo
Las tormentas de granizo pueden dañar seriamente tanto casas como vehículos. Las abolladuras grandes son especialmente difíciles de reparar. Aunque muchas personas prefieren acudir a un mecánico de confianza para arreglar estos daños, esta opción suele ser costosa.
Como alternativa, es posible intentar reparar las abolladuras uno mismo utilizando las herramientas adecuadas. El primer paso es contar con un gancho al que se le aplicará pegamento caliente para adherirlo a la abolladura.
Para esto, se utiliza un kit de reparación de abolladuras, fácil de conseguir en tiendas en línea como Amazon. El objetivo es fijar el gancho al bloque del kit, colocarlo sobre la abolladura y tirar suavemente.
Es importante no aplicar demasiada fuerza de golpe, sino hacer movimientos suaves y progresivos hasta que el gancho se suelte. Con una revisión rápida, se nota que la abolladura ha disminuido.
Si se repite el proceso una segunda vez, la abolladura continúa reduciéndose hasta casi desaparecer. En caso de quedar una pequeña marca, se puede realizar una tercera intervención usando un gancho más pequeño.
Aunque la abolladura no desaparezca por completo, este método reduce notablemente su tamaño, haciéndola casi imperceptible.
Solución para daños más difíciles: herramientas adicionales
Al trabajar con este método, pueden surgir otros desafíos, como que la carrocería sobresalga un poco. En estos casos, se puede usar un martillo, que suele estar incluido en el kit de reparación.
Otra opción es emplear un destornillador, usando siempre la parte del mango para no dañar la pintura. Si bien no conseguirás eliminar completamente el daño, sí disminuirá mucho su visibilidad.
Para un acabado perfecto, lo ideal es acudir a un profesional, quien dejará tu vehículo como nuevo. No obstante, esta opción representa un coste y un esfuerzo considerable.
Esta técnica sencilla permite reducir de forma notable y rápida los daños producidos por el granizo, con un esfuerzo mínimo y sin costos elevados.
