¿Cuándo y cómo plantar menta en macetas o al aire libre?

Cuándo y cómo plantar menta en macetas o en el suelo

La menta: una planta aromática versátil y fácil de cultivar

¿Sabías que la menta no es una sola planta, sino todo un género de especies aromáticas? El género Mentha abarca una amplia variedad de aromas sorprendentes y a veces poco comunes, desde limón hasta chocolate. La menta piperita, la más conocida, es muy apreciada en la medicina, la cocina, la coctelería y la aromaterapia. Además, su cultivo es sencillo tanto en macetas como en huertos al aire libre. Pero, ¿es abril un buen momento para plantar? ¿Cuándo y cómo plantar menta en macetas o directamente en el jardín? Aquí te contamos lo que necesitas saber.

Ventajas de plantar menta

La menta es una de mis plantas aromáticas favoritas por su enorme versatilidad en la cocina. Se usa fresca en ensaladas, salsas — incluido el clásico pesto reinventado — puede aromatizar patatas fritas, puré de guisantes con mantequilla, y también es perfecta en sorbetes, batidos, cócteles o infusiones. En verano, su aroma incluso ayuda a repeler mosquitos. En definitiva, es una hierba múltiple que no puede faltar en cualquier jardín o maceta. ¿Será difícil cultivarla? En absoluto.

Lo que debes saber sobre el cultivo de la menta

La menta piperita es una planta perenne aromática que no suele dar problemas. Se desarrolla bien en casi cualquier tipo de suelo y tolera tanto el sol pleno como la sombra parcial. Al alcanzar hasta un metro de altura y ancho, necesita espacio para crecer. En el jardín, se debe espaciar cada planta adecuadamente. Para cultivo en macetas, el recipiente debe ser grande, de al menos 60 cm de diámetro. Materiales como plástico, metal o cerámica sirven, siempre que las macetas tengan buen drenaje con agujeros de salida de agua.

¿Cuándo plantar menta?

La primavera es la mejor época para plantar menta, aunque en macetas dentro de casa se puede hacer durante todo el año. Marcha, abril y mayo son los meses ideales para trasplantar menta al exterior o macetas. Eso sí, siempre debes asegurarte de que el riesgo de heladas haya terminado. Cuando florece, la menta atrae muchos insectos polinizadores útiles, y se pueden cosechar sus hojas verdes tiernas durante todo el verano y hasta el otoño.

Semillas o plantas jóvenes: ¿qué elegir?

No suele ser recomendable cultivar menta desde semillas, porque la germinación es lenta y poco confiable. Si quieres, puedes probar a propagar tus propias plántulas en casa, pero lo más sencillo y rápido es hacerse con esquejes de raíces, tallos o hojas. Comprar plantones en un vivero tampoco es caro. La menta se propaga con facilidad por sus rizomas, y en poco tiempo tendrás una planta vigorosa y saludable.

Cómo plantar menta

Para plantar, usa tierra de jardín enriquecida con compost, sustrato para semilleros o una mezcla para trasplantes de plantas de interior. Lo importante es evitar suelos encharcados, que la menta no soporta. Asegúrate de que el suelo drene bien y que no esté compacto. En el jardín haz un hoyo ligeramente mayor que el cepellón, coloca la planta y aprieta la tierra suavemente con las manos alrededor.

Cuidado y riego

El cuidado de la menta es sencillo y de bajo mantenimiento. Recorta ramas y hojas de vez en cuando para fomentar un crecimiento frondoso, poda después de la floración y riega con más frecuencia en verano, especialmente si hace calor y está seco. En macetas, la menta se seca rápido, así que revisa la humedad de la tierra habitualmente y riega cuando lo necesite.