Cuando descubras este truco, dejarás de tirar las viejas esponjas de cocina
Después de comer, es fundamental lavar los platos y ollas que has utilizado sin demora. Quitar los restos de comida facilita y agiliza la limpieza.
Por eso, lo mejor es no acumular la vajilla y evitar dejar el lavado para otro momento. Si no tienes tiempo o ganas, al menos elimina la suciedad más dura o deja todo en remojo con agua caliente y jabón.
No todos cuentan con lavavajillas, ese electrodoméstico que limpia platos y ollas automáticamente en poco tiempo. Por ello, quienes no lo tienen deben lavar a mano.
Para ello, además de un buen detergente, necesitarás paciencia, esfuerzo, guantes y una esponja de cocina. Esta último, bien impregnada de jabón, ayuda a eliminar la suciedad y a devolver brillo a platos, ollas, cubiertos y vasos.
¿Sabes cómo aprovechar las esponjas de cocina de forma diferente? Aquí te mostramos un método que hará más práctico su uso en varios aspectos. Descubre todo lo que debes saber al respecto.
Esponjas de cocina: cómo darles un uso distinto
Las esponjas para lavar platos están hechas de celulosa, lo que facilita limpiar a fondo y generar espuma con el detergente. Su parte trasera, más áspera, elimina restos difíciles y sarro de ollas y recipientes.
También son ideales para limpiar el fregadero, la encimera y otras superficies de la cocina. Como es lógico, las esponjas se desgastan con el tiempo y el uso, por lo que se recomienda cambiarlas cada 15 a 20 días.
Una esponja nueva garantiza una limpieza mucho más eficaz. Además, las viejas no son higiénicas ya que acumulan gran cantidad de bacterias.
Pero en este artículo queremos mostrarte una técnica sorprendente para alargar la vida útil de tus esponjas y aprovecharlas mejor en situaciones específicas. Aquí te contamos todos los detalles.
El truco genial
La esponja de cocina no solo funciona en su forma original, sino que se puede cortar con un cuchillo común. Por ejemplo, realizando un pequeño corte en el centro creas un espacio que evita dejar la esponja suelta sobre la encimera, permitiendo almacenarla mejor en el fregadero.
También puedes hacer cortes en forma de gajos, lo que facilita limpiar rejillas y otros objetos similares. Pero no termina ahí.
Con el trozo cortado puedes insertar un palito de madera. ¿Para qué? Al colocar el palito en el centro del pedazo de esponja, con cuidado de no lastimarte, tendrás una herramienta que limpia con más precisión vasos pequeños y espacios reducidos.
También puedes sujetar con una goma el pedazo de esponja en el palito para que entre en vasos o recipientes no muy grandes. Así, hay múltiples formas de usar la esponja para eliminar la suciedad de zonas difíciles. Solo necesitas algo de ingenio.
