¿Cuáles son las cosas que las calabacitas más odian? 12 problemas que debes evitar para cultivarlas bien

¿Qué cosas odian las calabacitas? 12 problemas que debes evitar para cultivarlas bien

¿Quieres cultivar calabacitas saludables este verano para preparar deliciosas recetas, como chips horneados? Cuidar estas plantas es más un arte que un simple conocimiento técnico. Las calabacitas pertenecen a la familia de las cucurbitáceas, junto con calabazas, pepinos y melones. Sus hojas verdes son muy parecidas y todas tienen raíces superficiales.

Aunque estos vegetales son generalmente fáciles de cultivar, tienen particularidades que pueden representar un verdadero desafío para los jardineros. Por eso, es fundamental no solo saber qué necesitan sino también conocer qué es lo que las calabacitas más detestan para así evitarlo y mejorar tu cosecha. ¿Quieres descubrir qué cosas debes evitar? ¡Vamos allá!

Lo que les odian las calabacitas: cultivar en suelos pobres en nutrientes

Un suelo rico en nutrientes es indispensable para la salud de cualquier planta. Por eso, una mala tierra es una de las cosas que las calabacitas más odian. ¿Qué tipo de suelo necesitan para crecer bien y dar frutos sabrosos?

Los jardineros expertos recomiendan plantar calabacitas en suelos blandos, bien drenados y fértiles. Es importante enriquecer el suelo con materia orgánica y compost antes de sembrar. El arroz también es una excelente opción para estimular su crecimiento. De este modo, las plantas obtienen los nutrientes necesarios para desarrollarse saludablemente y evitar enfermedades.

Deficiencia de calcio

La falta de calcio, un problema típico de suelos pobres, afecta negativamente a tus calabacitas. La carencia de este mineral suele provocar la pudrición y caída prematura de los frutos, conocida como podredumbre apical.

Para prevenir esta enfermedad, realiza un análisis del suelo y, si es necesario, aplica carbonato de calcio. Otro remedio casero efectivo es regar con leche diluida. También debes evitar que el suelo contenga un exceso de nitrógeno, pues esto puede generar problemas en las plantas.

No les gusta plantarlas en hileras

Según especialistas, a las calabacitas no les agrada ser plantadas en filas rectas. Prefieren crecer en montículos, solos o en pequeños grupos. Así, el suelo se calienta más rápido al inicio de la temporada cuando aún está frío. Además, el drenaje mejora, al igual que la polinización, fundamental para estas plantas.

Cuando las calabacitas se cultivan en grupos sobre montículos, atraen más insectos polinizadores y, como resultado, producen más frutos al final de la temporada.

Consejo para jardineros: Si añades compost, hazlo también en los montículos, enterrándolo en la tierra para asegurar que las plantas tengan más nutrientes.

Odiarán ser plantadas en el momento equivocado

Plantar las calabacitas demasiado temprano o demasiado tarde es otro error frecuente que puede arruinar tu cosecha. Son plantas amantes del calor, por lo que no debes sembrarlas cuando aún hace frío afuera.

Por otro lado, plantarlas muy tarde tampoco es adecuado, ya que requieren tiempo suficiente para desarrollarse antes de las primeras heladas de otoño. Por eso, elegir el momento correcto para plantar es clave para un buen crecimiento.

La falta de insectos polinizadores: un problema grave para estas plantas

¿Por qué las calabacitas no dan frutos? Esta pregunta suele relacionarse con una mala polinización. Como mencionamos antes, es recomendable plantarlas en montículos para favorecer esta función.

Insectos como abejas y escarabajos transfieren el polen de las flores masculinas a las femeninas. Sin esta acción, los frutos serán escasos o deformes. Para mejorar la polinización, planta hierbas floridas alrededor y entre los montículos para atraer más polinizadores.

Las calabacitas no soportan el riego superficial

El riego superficial es un error común que impide que las raíces crezcan profundamente y que las plantas reciban suficiente agua.

Se recomienda un riego profundo, prolongando el tiempo de riego para que el agua penetre bien. Así, las raíces de las calabacitas crecerán fuertes y profundas. La mejor hora para regar es temprano en la mañana o durante las horas de calor, nunca por la noche, para evitar enfermedades.

La falta de sol es algo que debes evitar para tener calabacitas hermosas

¿Quieres calabacitas bonitas? Asegúrate de que reciban suficiente sol. Estas plantas requieren entre seis y ocho horas de luz solar diaria. La escasez de sol afecta tanto las hojas como los frutos. Ubicar las calabacitas en un lugar soleado también favorece una mejor polinización.

No les gusta ser plantadas siempre en el mismo lugar del huerto

¿Conoces la rotación de cultivos? Es una técnica sencilla pero muy efectiva para evitar plagas y enfermedades que se refugian en la tierra durante el invierno. Si tienes espacio, cambia la ubicación de las calabacitas cada año para evitar problemas y proteger tu cosecha.

El barrenador de la vid: el terror de las calabacitas

El barrenador de la vid es una plaga que ataca tus calabacitas en el huerto. Estos son mariposas rojas y negras que vuelan muy rápido, por lo que son difíciles de detectar.

Sus larvas pueden causar daños graves y hasta matar las plantas. ¿Cómo prevenirlo? Como este insecto se alimenta del tallo cerca del suelo, puedes proteger la base de la planta envolviéndola con aluminio. También ayuda cubrir las plantas con telas especiales antes de la floración para evitar el ataque.

El escarabajo de la calabaza también está entre las cosas que las calabacitas más odian

El escarabajo de la calabaza es otra plaga que causa problemas. Este insecto marrón chupa la savia de la planta y es bastante resistente a pesticidas comunes.

Si notas que tus frutos tienen un sabor amargo y las hojas se ponen marrones o amarillas, seguramente tengas esta plaga.

Para controlar al escarabajo, puedes usar jabón potásico, aceite de neem o jabón negro. También revisa frecuentemente la superficie de las hojas en busca de huevos bronceados para prevenir infestaciones.

El oídio: la enfermedad fúngica más común en calabacitas

El oídio es una enfermedad frecuente en plantas como las calabacitas que puede arruinar la cosecha. Se caracteriza por hojas verdes cubiertas con una capa blanca o plateada de aspecto polvoriento.

Para evitar esta enfermedad, deja suficiente espacio entre las plantas para que el aire circule bien. Usar productos orgánicos a base de bicarbonato de potasio también ayuda a controlar el oídio.

¿Qué plantas no se deben sembrar junto a las calabacitas?

Las plantas compañeras de la calabacita son muchas y aportan grandes beneficios al huerto. El maíz y las judías, por ejemplo, son perfectos vecinos. Las calabacitas crean sombra y mantienen la humedad del suelo, el maíz favorece el crecimiento de las judías y estas aportan nitrógeno al suelo, beneficiando a las tres.

En cambio, hay plantas que no debes colocar cerca porque las calabacitas las odian. Entre ellas están la patata, que consume muchos nutrientes; el hinojo y otras cucurbitáceas; y el romero, cuyo aroma repele a los insectos polinizadores, evitándolos en esa zona del huerto.

¿Qué les gusta a las calabacitas?

Para aprovechar al máximo tu cosecha, conoce el momento ideal para cosechar: suele ser entre 45 y 60 días después de plantar, cuando los frutos alcanzan unos 15 a 20 cm de tamaño.

No conviene dejar que las calabacitas crezcan demasiado, ya que pierden sabor.

¿Por qué no crecen las calabacitas?

Si tus calabacitas no crecen, pueden influir varios factores:

  • Las plántulas se plantan demasiado profundas y mueren antes de brotar.
  • Se colocan muy superficiales y se secan al sol directo.
  • El suelo está frío y las plántulas no pueden desarrollarse.
  • Las plántulas son devoradas por roedores como ratones o topillos.

Detecta y soluciona estos problemas antes de volver a plantar.

Ahora que ya sabes qué es lo que las calabacitas más odian, pon manos a la obra y evítalo para mejorar tu cosecha.