Cremallera atascada: 3 trucos para desbloquearla sin romperla – Prueba esto

3 trucos para abrir una cremallera atascada sin romperla

¿Qué hacer cuando la cremallera se queda bloqueada?

¿Tu cremallera se ha quedado atascada y no se mueve ni hacia adelante ni hacia atrás? Es una situación muy común, pero no te preocupes. Aquí te contamos tres trucos efectivos para desbloquearla y evitar que se rompa, para que vuelva a deslizarse sin esfuerzo.

Frota cera de vela en la cremallera atascada

¿La cremallera de tu blusa o pantalón está atorada y no sabes cómo abrirla? Un método rápido y sencillo es usar cera de vela. Así es como debes aplicarla:

  • Toma un trozo de vela y pásalo por el interior de la cremallera.
  • También frota la cera por el exterior de los dientes.
  • Usa tus dedos para masajear la cera y que se adhiera bien.
  • Intenta abrir la cremallera con suavidad.

Si sigues estos pasos correctamente, la cremallera debería deslizarse con facilidad. La cera suaviza los dientes y ayuda a que se muevan sin bloquearse. Recuerda bajarla despacio para no romperla.

Usa un lápiz para desbloquear la cremallera

El lápiz es otra técnica muy efectiva para desbloquear la cremallera. Muchas veces el problema surge por óxido o suciedad, o simplemente por un movimiento brusco. Estos son los pasos para usar el lápiz:

  • Frota la punta del lápiz sobre los dientes de la cremallera.
  • Repite varias veces.
  • Prueba a abrir la cremallera.

El grafito funciona como lubricante, facilitando que la cremallera se abra rápidamente después de unos segundos.

Lubrica la cremallera con vaselina

Otro método muy eficaz para desbloquear la cremallera y evitar que se rompa es lubricándola con algo suave, como la vaselina. Para aplicarla correctamente:

  • Empapa un algodón con vaselina y pásalo por toda la cremallera.
  • Asegúrate de cubrir todos los dientes de la cremallera.
  • Lubrica bien cada diente.

Comienza aplicando una pequeña cantidad de vaselina sobre el bloqueo. Si la cremallera sigue sin moverse, añade un poco más, pero sin exceso. Luego, intenta abrirla despacio para no dañarla. Si se abre, mueve un poco la lengüeta de adelante atrás para que la cremallera deslice mejor.

Si es necesario, limpia la lengüeta impregnada en vaselina para facilitar el movimiento. Al terminar, quita el exceso con un paño seco para no manchar la ropa. Este método también es válido para cremalleras plásticas.

Conclusión

Como ves, estos tres trucos son sencillos y permiten que la cremallera vuelva a deslizar sin problemas en cuestión de segundos. Ten siempre en cuenta realizarlos con cuidado, sin forzar para evitar que la cremallera se rompa. Con un poco de paciencia y estos métodos, tu cremallera quedará desbloqueada y lista para usar.