Corta el tallo de la orquídea y sorpréndete con el resultado: lo que pasa 24 horas después
La orquídea es una de las plantas más comunes en los hogares hispanohablantes, gracias a la belleza y viveza de sus flores. Además, cuidarla no es complicado; basta con seguir ciertas reglas básicas para evitar que se seque o muera.
Primero, la orquídea requiere poca agua. Lo ideal es sumergir su maceta en agua de vez en cuando y permitir que drene correctamente, ya que el sustrato debe estar compuesto por corteza de pino que facilite el drenaje.
Esta planta ama la humedad, pero sufre si el agua se estanca. También es perfecta para interiores, ya que necesita luz, pero nunca debe exponerse directamente al sol, pues sus hojas y tallos podrían dañarse.
En lugar de hablar aquí sobre cuidados generales, te mostraremos cómo recuperar una orquídea que ya se ha marchitado, devolviéndole la vida y “duplicando” su vigor. Solo tienes que seguir los pasos de cortar el tallo y realizar unas acciones específicas.
Técnica para cortar el tallo de la orquídea
Para rejuvenecer una orquídea vieja, simplemente corta el tallo. Aunque parezca extraño, una planta seca puede revivir y hasta generar una nueva planta. Tras cortar el tallo, funde una vela y aplica la cera derretida en la base dentro de la maceta. Esto ayuda a que el corte cicatrice rápido y permite que la planta se regenere.
Un nuevo brote puede surgir cortando la punta del tallo. Tanto el tallo como las hojas se pueden regenerar de forma sencilla y eficaz aplicando aloe vera. Esta planta contiene vitaminas A, B, C y minerales como zinc, fósforo, potasio y nitrógeno, que fortalecerán tu orquídea.
Exprime gel de aloe vera en un recipiente y agrégale un litro de agua. Riega las raíces viejas con esta mezcla cada 5 a 7 días.
También aplica gel de aloe vera sobre las hojas y raíces del tallo que cortaste. Esta hidratación y nutrición ayudarán a la planta a recuperarse. Sigue leyendo para conocer el procedimiento completo.
El procedimiento a seguir
El aloe vera aporta vida a las hojas, que en poco tiempo desarrollarán raíces nuevas y eliminarán la sequedad. Para potenciar el proceso, deja el gel de aloe fijado sobre la raíz durante aproximadamente 10 minutos.
Luego, toma una cuerda absorbente y resistente para envolver la base de la orquídea. El siguiente paso es colocar la planta en un recipiente con agua, asegurándote de que las hojas y raíces no se mojen directamente: solo la cuerda debe absorber el agua y ejercer como raíz artificial.
Además, pulveriza semanalmente la solución con aloe vera sobre las hojas. La planta debe ubicarse en un lugar iluminado pero sin sol directo.
Después de unos dos meses, notarás que la raíz vieja ha rebrotado vigorosamente. Pronto tendrás una orquídea nueva, mucho más fuerte que la anterior.
También comprobarás que la parte superior del tallo que cortaste ha recuperado fuerza y vitalidad. Gracias al aloe vera, raíces y hojas estarán fuertes, y podrás trasplantar la planta a macetas con corteza de pino. Así habrás rescatado exitosamente tu antigua orquídea.
