Corta el pastel por la mitad, porque muchas amas de casa lo hacen

Corta la esponja por la mitad: un truco que muchas amas de casa ya aplican

Cómo usar la sal en la esponja para combatir la humedad en el frigorífico

Además de su uso común para sazonar alimentos, la sal es un aliado inesperado para el hogar, especialmente para mantener el frigorífico libre de humedad. Pocos saben que basta con añadir un poco de sal dentro de una esponja para controlar el exceso de humedad. Veamos cómo hacerlo paso a paso.

Beneficios de usar sal dentro de la esponja para limpiar y conservar

En la mayoría de los hogares, la esponja de cocina se usa solo para lavar platos, vasos, ollas y sartenes. Sin embargo, poner sal dentro de una esponja puede transformar su utilidad, ayudando a limpiar mejor las superficies y a absorber la humedad del frigorífico.

Para crear esta esponja mágica necesitas:

  • Una esponja rectangular limpia.
  • Un cúter para hacer una incisión a lo largo de uno de sus lados, con cuidado de no cortarte.
  • Un cuchillo de cocina para ampliar la incisión y formar un bolsillo dentro de la esponja, asegurándote de no perforarla.
  • Unas dos cucharaditas de sal común para verter dentro del bolsillo.

Luego, frota suavemente la esponja para distribuir la sal uniformemente dentro del bolsillo formado.

El poder de la esponja con sal: cómo actúa en el frigorífico

Una vez preparada, coloca la esponja con sal dentro del frigorífico, preferiblemente en una estantería y muy cerca del agujero de desagüe. Así, la esponja absorberá la humedad presente y eliminará los malos olores, evitando la formación de moho que podría estropear la comida.

Además, esta técnica ayuda a mantener el frigorífico más limpio y fresco, conservando mejor los alimentos, especialmente frutas y verduras, aunque todos los productos se benefician de un ambiente libre de humedad excesiva.

Duración y mantenimiento de la esponja mágica con sal

La esponja con sal mantiene su efectividad durante aproximadamente una semana. Lo ideal es fijarla a la pared del frigorífico para optimizar la absorción de humedad, pero también puede colocarse en alguna repisa. Recuerda cambiarla cada siete días para seguir disfrutando de sus beneficios.

Este sencillo truco no solo mejora la conservación de tus alimentos, evitando que se estropeen por la humedad, sino que también ayuda a ahorrar dinero al reducir el desperdicio. Si tienes esponjas y sal en casa, no dudes en probar este remedio práctico y efectivo. Los resultados te sorprenderán y no querrás prescindir de esta esponja mágica.