
Corazones de manzana en el frigorífico, tú también deberías probarlo: ¿qué pasa si lo haces?
Publicado enAutorJusten Vriezen

Corazón de manzana en el frigorífico: ¿alguna vez esperabas resultados tan sorprendentes? Por qué deberías probarlo tú también.
Todos tenemos la costumbre de tirar la piel y las semillas al comer una manzana. Este es un grave error que todos cometemos. Como dice un viejo refrán, “Una manzana al día mantiene alejado al médico”, lo que confirma que la manzana es verdaderamente una fruta saludable y versátil. Es un excelente capricho a cualquier hora del día, desde el desayuno hasta la merienda, desde el almuerzo hasta la cena.
Cada momento del día es el momento indicado para disfrutar de una manzana para saciar el hambre o como un snack delicioso, saludable y nutritivo. Además de la pulpa y la piel de la manzana, ricas en sustancias antioxidantes y nutrientes esenciales para la salud del cuerpo humano, las semillas también son especiales y están llenas de propiedades que nadie puede imaginar.
MANZANA: UNA FRUTA VERSÁTIL LLENA DE BENEFICIOS
La manzana es una fruta versátil, rica en beneficios y favorece la salud intestinal. La pulpa y piel de la manzana son ideales para quienes siguen una dieta de adelgazamiento y una dieta variada y saludable.

Esta fruta ayuda a reducir los niveles de colesterol en sangre, controla los niveles de azúcar en sangre y previene enfermedades crónicas y cardíacas. Esta fruta es rica en fibra, moléculas antioxidantes, minerales y vitaminas. La manzana es el aliado perfecto para la salud nutricional diaria. Una manzana tiene unas cincuenta calorías por cada cien gramos de fruta comestible.

Comer manzanas favorece la pérdida de peso, previene la diabetes, ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, ayuda a prevenir la diabetes y ayuda a regular el colesterol. Tiene un efecto antiasmático y ayuda a mantener la regularidad intestinal. Los médicos recomiendan comer una manzana al día para aportar todos los beneficios al cuerpo humano.
Semillas de manzana: ¿por qué son tan importantes?
Después de comer una manzana, es recomendable no tirar las semillas sino guardarlas en el frigorífico. Sólo se necesita una semilla para hacer crecer un manzano. Las semillas de manzana se pueden cubrir con una toalla de papel húmeda y colocar en un recipiente de plástico. Una vez cerrada la tapa, bastan diez días para ver brotar las raíces del manzano. Una vez que hayan aparecido las raíces, prepara una maceta con un poco de tierra humedecida. Haz un pequeño agujero en el suelo para plantar las raíces.

En esta etapa hay que tener precaución y es recomendable utilizar unas pinzas para enterrar las raíces en la maceta. Después de cubrir las raíces con tierra, riegue la planta, que debe exponerse al sol. Después de aproximadamente un mes, es aconsejable trasplantar la planta a una maceta más grande para permitir que el manzano crezca con regularidad
