Conoces este método casero poco conocido? Muy útil y práctico
El ingenio de las amas de casa
Las amas de casa suelen inventar ideas prácticas y creativas para limpiar el hogar y reutilizar objetos que ya no se usan. En muchas ocasiones, para ahorrar y aprovechar recursos, emplean productos caseros, mayormente naturales, que ya tienen a mano.
Ejemplos comunes son el bicarbonato, el vinagre blanco o de manzana, el limón, la soda, el jabón de Marsella y los aceites esenciales. Combinarlos permite evitar la compra de numerosos productos específicos para cada tarea del hogar.
Un método casero poco conocido
En esta ocasión no hablaremos de limpieza con productos naturales, sino de cómo reutilizar objetos y darles un uso alternativo en casa. El método que vamos a compartir es probablemente desconocido para muchos, pero puede ser muy útil en numerosas situaciones.
Cómo reutilizar botellas de plástico
Este método no está relacionado con la limpieza doméstica, sino con un uso creativo para las botellas de plástico que normalmente se desechan. Solo necesitarás botellas de plástico vacías y una plancha para ropa.
Primero, corta las botellas a unos 7 u 8 centímetros desde el cuello, con mucho cuidado para evitar cortarte. Tras obtener el embudo, no lo uses tal cual, pues el corte suele ser irregular y puede estar afilado.
Transformar los cuellos de botella en contenedores herméticos
Para evitar que los bordes cortantes causen accidentes, calienta con precaución el borde cortado del cuello de la botella con la plancha. Acércalo al lado cortado varias veces, retirando la botella para evitar quemaduras.
Pero, ¿para qué sirve este cuello de botella modificado? Se puede emplear para crear un recipiente hermético. Por ejemplo, si tienes una bolsa de comida abierta, coloca el cuello de la botella en la boca y ciérrala con la tapa para preservar su contenido.
Utilizar el resto de la botella como dosificador
Además del cuello, puedes aprovechar la parte restante de la botella. Procede de la misma forma cortando y suavizando los bordes con la plancha para evitar cortes.
Si por ejemplo has cerrado una bolsa de arroz o de croquetas para tu mascota con el cuello y la tapa, esta segunda parte puede servir como un práctico recipiente para verter la cantidad que necesites antes de volver a cerrar la bolsa con el tapón. Es un recurso sencillo y muy útil que puedes probar tú mismo.
