Con una sola aplicación tendrás flores saludables y fuertes
Todo aficionado a la jardinería ha experimentado al menos una vez plantas estancadas que no crecen ni florecen. ¿Por qué sucede esto? Puede deberse a al menos tres causas: problemas de exposición solar, falta de riego o mala fertilización. Especialmente en este último caso, existen remedios naturales perfectos para revitalizar nuestras plantas y hacer florecer sus flores con una sola aplicación. Veamos cómo hacerlo.
¿Por qué la planta no florece? Exposición inadecuada a la luz
Una de las razones principales por las que una planta no florece es una incorrecta exposición al sol. Según sus características y su origen, cada planta prefiere condiciones de luz diferentes, que pueden ser intensas o suaves. Hablamos de dos tipos de iluminación para las plantas: directa e indirecta.
La luz directa ocurre cuando la planta recibe los rayos solares de forma directa, iluminando sus hojas. Por otro lado, la luz indirecta se da cuando la planta está en un ambiente luminoso, pero no expuesta directamente al sol. Lo ideal en este caso es colocar la planta a unos 2 o 3 metros de la ventana.
Comprender si nuestra planta necesita luz directa o indirecta es esencial para su desarrollo, ya que de lo contrario puede secarse. ¿Cómo saberlo? Hay un truco general: las plantas con hojas oscuras suelen preferir luz indirecta, mientras que las de hojas claras suelen prosperar con luz directa.
¿Cuánta agua necesita tu planta?
Otro factor clave es la cantidad de agua que requiere la planta. Para identificar si está deshidratada, hay señales claras que debemos observar.
- Las hojas presentan bordes irregulares y curvados, como quemados.
- Las hojas pueden volverse amarillas y arrugadas.
- La planta pierde hojas sanas.
- Las flores pierden rápidamente el color.
- Los brotes tienden a caerse.
Para recuperarla, se recomienda sumergir la maceta en agua tibia durante al menos dos horas para que la tierra absorba completamente el líquido. Luego, se saca y se deja escurrir bien.
Fertilizante natural para flores exuberantes con una sola aplicación
Llegamos a la cuestión fundamental que muchos desconocen: la fertilización. La mejor forma de cuidar plantas que no florecen es usando fertilizantes naturales, especialmente orgánicos.
Estos son preferibles frente a los químicos porque no dañan ni el medio ambiente ni la salud humana. Hay muchas opciones de fertilizantes orgánicos y, en ocasiones, con solo unas gotas es suficiente para revitalizar las plantas.
El ingrediente secreto del fertilizante que te proponemos hoy es la remolacha roja. Este tubérculo es un abono ideal, rico en calcio, fósforo y potasio, minerales esenciales para un crecimiento saludable y vigoroso de las plantas.
Para preparar este fertilizante natural, selecciona remolachas frescas y ecológicas. Lávalas bien y tritúralas en la licuadora cubriéndolas con un litro de agua. Obtendrás un líquido de color fucsia llamativo.
Pasa el líquido por un colador para separar la parte sólida de la líquida. La parte sólida se puede mezclar con la tierra del sustrato, mientras que el líquido se usa para regar las plantas.
Este fertilizante orgánico se puede aplicar una vez al mes, y durante el periodo de crecimiento se puede usar cada dos semanas. En poco tiempo, tus plantas volverán a florecer, regalándote flores radiantes y saludables.
