Con estos 3 ingredientes puedes acabar con este problema común en invierno
Durante el otoño y el invierno, las bajas temperaturas nos obligan a prepararnos bien antes de salir. Además de un buen abrigo de lana, es fundamental llevar un gorro y una bufanda, también de lana. Cuando el termómetro baja y la nieve comienza a caer, proteger manos y pies con guantes y botas es esencial para mantener el calor.
Aunque tomemos todas estas precauciones, no estamos completamente a salvo de los virus que circulan con facilidad en los meses fríos. No es casualidad que la gripe se presente principalmente entre octubre y abril. En la mayoría de los casos, solo se trata de un resfriado común, pero frecuentemente se acompañan de fiebre, dolor de garganta y sobre todo tos, que en ocasiones puede resultar muy molesta.
¿Tos persistente? Un remedio natural para aliviarla
¿Cómo podemos aliviar la tos lo antes posible? Esta es la duda de quienes permanecen en casa sin poder dejar de toser por las vías respiratorias irritadas y congestionadas. Lo más habitual es acudir al médico de cabecera, quien probablemente recetará un jarabe específico para la tos.
Sin embargo, si prefieres optar por remedios naturales, un jarabe casero puede ser justo lo que necesitas. Hablamos de un jarabe elaborado con hojas de laurel y limón, que resulta ser un excelente aliado contra la tos más persistente. Sus propiedades ayudan a purificar los pulmones y fortalecer el sistema inmunológico.
Las hojas de laurel son un remedio natural reconocidos contra el resfriado, la tos y la gripe estacional, ya que facilitan la expulsión del exceso de mucosidad. Por eso es fundamental lavar cuidadosamente las hojas antes de usarlas. Luego, coloca un poco de agua en un recipiente hasta cubrir el fondo y añade quince cucharadas de azúcar (puede ser azúcar moreno).
Preparación paso a paso del jarabe de laurel y limón
Coloca el recipiente sobre el fuego, manteniendo la llama baja, y remueve el azúcar hasta que se caramelice. Cuando esté completamente disuelto, añade un vaso de agua caliente y las hojas de laurel, mezclando bien. Continúa la cocción durante tres minutos más, a fuego lento y con el recipiente tapado.
Retira el recipiente del fuego y déjalo enfriar. Mientras tanto, prepara el limón, un potente antioxidante, sumergiéndolo en un bol con agua y una cucharada de bicarbonato de sodio. Lávalo bien, sécalo y límpialo con un paño. Corta la mitad del limón en rodajas y exprime el jugo de la otra mitad.
Filtra el jarabe de laurel con una tenedor, viértelo en una botella o vaso, y añade el jugo de limón. Incorpora también una o dos rodajas del limón cortado. Cierra el frasco con una tapa y guarda el jarabe en la nevera.
Para aliviar la tos, basta con tomar tres cucharadas al día durante dos semanas, notando un alivio rápido y una mejoría en el bienestar.
