Con esta solución, tus azulejos quedarán brillantes y limpios durante meses
Los azulejos suelen estar presentes en el baño y la cocina para proteger las paredes cerca de los grifos. Sin embargo, la suciedad se acumula fácilmente, ya sea por la grasa de la cocina, el jabón, el moho u otra suciedad típica del baño. Cuando los azulejos son claros, la suciedad es más visible, especialmente en las juntas.
Con el tiempo, si no se limpian correctamente, pueden mancharse y deteriorarse. Cuando adquieren un tono negro, no resultan agradables a la vista ni aportan un buen aspecto al ambiente. Aunque es posible limpiarlos, no siempre es fácil, ya sea porque no se cuentan con los productos adecuados o porque los azulejos están demasiado altos.
Azulejos limpios y libres de grasa con esta sencilla solución
Los azulejos sucios y grasientos no solo son antiestéticos, sino también poco higiénicos. Por eso, te proponemos una solución sencilla y efectiva. Apenas necesitarás unos pocos ingredientes para dejar tus azulejos limpios y brillantes. Veamos cómo prepararla juntos.
Primero, toma un bol y vierte un poco de detergente; puede ser cualquiera que tengas normalmente, aunque es mejor si es de base cítrica. Añade 25 ml y luego incorpora una cucharada de polvo de talco para bebés. Mezcla bien.
Después, añade 6 gotas de aceite de peroba, un producto muy usado en las tareas domésticas para eliminar manchas.
Mezcla hasta obtener una textura cremosa. Luego, añade 200 ml de agua y continúa mezclando. Una vez lista la solución, transfiérela a un pulverizador limpio.
Cómo limpiar correctamente tus azulejos
Ahora que tienes la solución, puedes limpiar los azulejos, tanto en la cocina como en el baño. Para la cocina, solo necesitarás un paño, ya que los azulejos suelen estar a una altura accesible.
En el baño, donde los azulejos pueden estar más altos, te recomendamos fijar un paño a un palo o utilizar un cepillo con mango para facilitar la limpieza.
Aplica un poco de la solución sobre un paño de microfibra y limpia el azulejo. Luego, cambia de paño y pasa uno seco para secar y dar brillo. Así de fácil tendrás los azulejos limpios y relucientes.
Puedes repetir esta limpieza según tu disponibilidad: diario, semanal o quincenal. La efectividad de esta solución permite que los azulejos mantengan su brillo por mucho tiempo, lo que extiende los intervalos entre limpiezas. Sin embargo, limpiarlos con frecuencia evita la acumulación de suciedad y grasa.
