Cómo tener tomates dos veces más grandes y jugosos: el secreto está en esta agua fácil de preparar

Cómo conseguir tomates el doble de grandes y jugosos: el secreto está en esta agua fácil de preparar

Antes de plantar: la elección y preparación del plantel

El primer paso para cultivar tomates es la pre-plantación. La opción más simple es comprar plantines. Escoge varias variedades atractivas y trasplántalas en un lugar soleado del jardín. Lo ideal es hacerlo a principios de marzo, cuando ya no hay riesgo de heladas, dado que los tomates son muy sensibles al frío.

Es importante plantar en un suelo fino y bien enriquecido con compost orgánico o un fertilizante natural. Opta por una variedad híbrida VF-1 resistente a enfermedades o aquella que mejor se adapte a tus necesidades y clima. Realiza el trasplante en las horas frescas del día, preferiblemente por la mañana o al atardecer, para evitar que las plantas sufran cambios bruscos de temperatura o ambiente. No te alarmes si los plantines lucen decaídos los primeros dos días, es normal que se adapten a su nuevo entorno. Antes de que crezcan demasiado, asegúrate de colocar una jaula o soporte para tomates alrededor de cada planta.

Germinación de semillas en invernadero

El siguiente paso es plantar semillas de calidad para tus tomates. Es fundamental conservar las semillas en un lugar seguro. Usar un invernadero acelera el proceso, ya que se puede comenzar desde finales del invierno. En climas cálidos, incluso puedes sembrar en enero.

Para ello, necesitarás pequeños vasitos de plástico y tierra orgánica rica, como turba o compost bien descompuesto.

Como existe una gran diversidad de semillas, escoge las que prefieras, ya sea tomates cherry dulces o variedades más grandes. Llena los vasitos con tierra y esparce unas pocas semillas en cada uno. Mantén el sustrato siempre húmedo y sitúa los recipientes cerca de una fuente de luz natural o bajo lámparas fluorescentes al menos seis horas diarias. En unos 10 días, si la temperatura es adecuada, notarás las primeras plántulas brotando.

Cómo obtener tomates más grandes y jugosos

Para mejorar el tamaño y jugosidad de tus tomates, los expertos recomiendan un método natural y sencillo: utilizar la planta llamada “cola de caballo”. Su nombre científico es Equisetum arvense, una de las plantas medicinales más antiguas, común en América y Europa.

Muchos agricultores preparan compost a partir de esta planta para cultivo en invernaderos o huertos. Pero antes de aplicarla, es necesario seguir un proceso: dejarla macerar en agua durante tres días para transformarla en un fertilizante rico que favorece la rápida fructificación y maduración.

Preparación y aplicación

  • Usa toda la planta, incluyendo raíces y flores.
  • Déjala en remojo en agua durante tres días.
  • Mezcla aproximadamente un litro de este macerado con 10 litros de agua.
  • Riega con esta mezcla tanto la base como los frutos de los tomates.

Este tratamiento estimula que los tomates crezcan más grandes y jugosos. Además, aporta los nutrientes necesarios, especialmente fósforo y potasio, para un desarrollo óptimo. Así, obtendrás una cosecha abundante y sabrosa, con tomates frescos y llenos de sabor.