¿Cómo se pueden prevenir el tizón de la hoja y el tizón de los tubérculos en los tomates? ¡Jardineros comparten los 8 pasos que debes seguir para una cosecha saludable!

Cómo prevenir el mildiu en tomates: 8 pasos esenciales para una cosecha saludable

¿Qué es el mildiu en tomates y cuáles son sus síntomas?

Para evitar el mildiu en tomates, primero debemos entender qué es. Esta enfermedad fúngica afecta a muchas plantas de huerto, como también a las patatas y pepinos. Las esporas del hongo pueden infectar un tallo y su planta entera en cuestión de horas.

El mildiu se propaga fácilmente con temperaturas altas y suelos húmedos, y una vez que la planta está infectada, es casi imposible salvarla. Con el tiempo, la planta y sus frutos se secan y se pudren.

Estos son los síntomas más habituales del mildiu en los tomates:

  • Manchas marrones o grises de formas variadas en las hojas
  • Estas manchas crecen hasta formar áreas grandes con bordes grises o violetas de apariencia aceitosa
  • Las tomates se deforman y comienzan a pudrirse
  • Se percibe un olor desagradable

Consejos de jardineros para prevenir el mildiu en tomates

Evitar y controlar el mildiu no es sencillo, ya que la enfermedad prospera en condiciones húmedas y con cambios bruscos de temperatura, como días calurosos y noches frescas. Sin embargo, los expertos recomiendan estos pasos para proteger tus tomates:

Elige variedades resistentes o tolerantes a la enfermedad

Entre las variedades que toleran el mildiu están Mountain Magic, Celebrity, Rutgers, Juliet, Plum Regal y Red Pear. Aunque son más resistentes, ninguna es 100 % inmune.

Practica la rotación de cultivos

La rotación es clave para evitar enfermedades. Planta tomates en zonas donde no se hayan cultivado tomates, patatas, pimientos o berenjenas en los últimos dos años.

Usa tutores o espalderas para el cultivo

Como la humedad favorece el mildiu, mantener las plantas elevadas ayuda a que el follaje se seque más rápido y evita que los frutos toquen el suelo.

Respeta la distancia entre plantas

Al plantar, deja suficiente espacio entre cada tomate. Esto mejora la circulación de aire y la entrada de luz, fortaleciendo la resistencia de las plantas contra enfermedades.

Acolcha el suelo

Un mulching orgánico, como restos de césped o astillas de madera, impide que las plantas tengan contacto directo con el suelo donde podría haber esporas del hongo.

Riega las plantas por la base

Utiliza riego por goteo o mangueras de absorción para evitar mojar el follaje. Esto reduce notablemente el riesgo de aparición del mildiu.

Elimina las hojas infectadas inmediatamente

Si detectas hojas enfermas, retíralas sin demora. No las composte; lo recomendable es quemarlas o desecharlas en bolsas para evitar que la enfermedad se propague.

Observa tu jardín regularmente

Inspecciona tus plantas al menos dos veces por semana, especialmente en épocas de lluvia. Revisa las zonas donde las plantas están muy juntas, cerca de árboles o en depresiones del terreno.