Cómo cultivar una rosa en una patata
En ocasiones especiales como San Valentín, el Día de la Madre o bodas, regalar flores es una muestra de cariño muy valorada. Sin embargo, las flores se marchitan rápido y los ramos suelen acabar en la basura. Para prolongar la vida de una rosa, te mostramos cómo cultivarla mediante una técnica original: plantándola en una patata.
Cultiva una rosa en una patata
La patata es un soporte ideal para que las raíces de tus rosas vuelvan a crecer y les des una nueva oportunidad.
Con un solo tallo puedes reproducir un rosal completo.
Para ello necesitas:
- Una rosa
- Una patata grande
- Una botella de plástico
- Una maceta
- Tierra para macetas
Paso 1
Selecciona la rosa que deseas plantar y elimina las hojas y las espinas con unas tijeras de jardinería. Corta el tallo en un ángulo de 45° aproximadamente 4 cm por debajo de la flor.
Paso 2
Haz un agujero en el centro de la patata con un cuchillo, que tenga el tamaño del tallo de la rosa.
Paso 3
Llena el fondo de la maceta con 6 a 8 centímetros de tierra, coloca la patata con el tallo dentro y cúbrela con más tierra. Corta la base de la botella de plástico y colócala alrededor de la rosa para protegerla.
Métodos tradicionales para plantar un rosal
Existen muchas variedades de rosas: trepadoras, arbustivas, miniaturas o tapizantes, entre otras. Las rosas aportan frescura y un aire positivo a tu hogar. Aquí te contamos las técnicas convencionales para plantar rosas que suelen emplear los jardineros.
Plantación en tierra
Para plantar un rosal en el jardín, elige un lugar con buena iluminación, ya que esta planta necesita sol pleno para crecer. Evita las épocas de heladas para hacer la plantación. Primero, remoja el cepellón y cava un hoyo de unos 50 cm de profundidad. Mezcla tierra de jardín con tierra para macetas y asegúrate de que el punto de injerto quede por encima del suelo al plantar la rosa. Compacta la tierra, rellena el hoyo y riega regularmente para favorecer una rápida floración.
Plantación en maceta
Para cultivar un rosal en maceta, escoge una con al menos 50 cm de profundidad y con un agujero para el drenaje en la base. Coloca grava o bolas de arcilla y una capa de geotextil para fijar la tierra. Evita presionar el punto de injerto al plantar el rosal. Mantén la planta bien regada y añade abono al comienzo de la floración para estimular su crecimiento. También puedes aplicar un acolchado para conservar la humedad y reducir las malas hierbas alrededor. Cambia la tierra cada año para asegurar la salud del rosal.
