Cómo reproducir la planta de lavanda y cuidados para que florezca abundante
¿Qué es la lavanda?
La lavanda es una planta aromática que perfuma los espacios del hogar y embellece los jardines. Además, es un imán para insectos beneficiosos como abejas y mariquitas. Tener lavanda en casa trae más ventajas de las que imaginas.
¿Te gusta el color violeta? También te enamorarás de su fragancia. Propagar lavanda mediante esquejes es una tarea ideal para climas templados, ya que favorece su adaptación. La mejor época para hacerlo es en primavera o a principios de otoño, evitando las temperaturas extremas de frío o calor.
Cómo reproducir la planta de lavanda
La reproducción por esquejes es una forma rápida y económica de prolongar la vida de tus plantas. Aunque es posible cultivarla desde semillas, este método requiere mucha más paciencia.
- Usa un cuchillo afilado para cortar los excedentes de hojas de los esquejes, dejando solo unas pocas en cada tallo.
- Aplica hormona de enraizamiento en la base del esqueje para favorecer el desarrollo de raíces.
- Prepara un sustrato nuevo en una maceta de barro, preferentemente tierra que permita una buena aireación para evitar enfermedades. Introduce los esquejes en este sustrato.
- Cubre la maceta con plástico asegurándote de que quede completamente sellada y coloca los esquejes en un lugar cálido.
- Mantén los esquejes en estas condiciones durante dos o tres meses, teniendo paciencia mientras enraízan.
- Antes de trasplantar, revisa que los esquejes estén ya bien arraigados.
- Trasplantarlos a macetas individuales para que crezcan y se fortalezcan.
- Asegúrate de que los esquejes tengan entre 7 y 10 cm de largo para un mejor desarrollo.
- Finalmente, comienza a regar tus nuevas plantas para que puedan prosperar y florecer.
