Cómo preparar un insecticida natural: prueba el truco del bicarbonato
Quienes tienen un jardín o un balcón con plantas saben lo complicado que resulta eliminar las plagas. Estos pequeños insectos atacan las plantas, consumen su savia y pueden dañarlas gravemente, incluso causarles la muerte. Existen muchos tipos de parásitos, algunos muy comunes —que tarde o temprano aparecen— y otros más raros. En cualquier caso, es necesario actuar para proteger las plantas de sus efectos dañinos. ¿Cómo hacerlo? Aunque hay numerosos pesticidas químicos en el mercado, podemos empezar probando soluciones naturales. Descubramos las mejores.
Adiós a las plagas: cómo eliminarlas
Desde hormigas hasta pulgones, tu jardín está siempre en riesgo. Incluso si solo tienes un pequeño balcón con algunas macetas, no estás libre de plagas: estos insectos pueden aparecer en cualquier lugar, causando daños severos en flores y cultivos. Es fundamental actuar rápido al notar los primeros signos para evitar una infestación masiva. Si ya es demasiado tarde, no pierdas tiempo y busca el mejor pesticida según tus necesidades.
¿Son los insecticidas químicos la mejor opción? Funcionan contra las plagas, pero suelen ser muy perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana. Usarlos en frutas, verduras o hierbas aromáticas destinados a la cocina no es lo ideal. Por eso, te recomendamos usar remedios naturales, más ecológicos y económicos, elaborados con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado. Aquí te presentamos algunas opciones muy efectivas.
Insecticida natural con bicarbonato
Hay ingredientes caseros que resultan excelentes repelentes contra insectos y plagas. Uno de ellos es el bicarbonato de sodio. No solo es útil para limpieza o lavandería, sino que también sirve para preparar un insecticida casero económico y muy eficaz. Además, es seguro para las plantas y para las personas.
Para usarlo, espolvorea un poco de bicarbonato alrededor de tus plantas, tanto en la tierra del jardín como en el suelo del balcón donde están las macetas. Esto ahuyenta a lombrices, caracoles y hormigas, para quienes este polvo blanco representa un peligro. Para un efecto más potente contra las plagas, disuelve 3 cucharadas de bicarbonato en 4 litros de agua caliente y vierte la mezcla en un pulverizador. Rocía sobre las hojas y la tierra alrededor de tus plantas.
Si buscas un remedio aún más fuerte que combata insectos y hongos, mezcla en un pulverizador 1 litro de agua con 4 cucharadas de bicarbonato y 60 ml de aceite de oliva. Mezcla bien y aplica sobre las hojas y alrededor de las plantas, evitando frutas y flores. Es preferible hacerlo temprano en la mañana o al atardecer para que no se evapore rápidamente por el sol.
Otras soluciones naturales contra plagas
El truco del bicarbonato no es el único para eliminar insectos. Para cochinillas algodonosas o pulgones, el jabón de Marsella es muy efectivo. Este producto, además de ser famoso para limpieza y ropa, es muy utilizado en agricultura para proteger plantas, especialmente hierbas aromáticas, hortalizas y pequeñas frutales.
Para preparar el insecticida, ralla un trozo de jabón de Marsella y disuélvelo en un cazo con agua a fuego lento hasta obtener una mezcla homogénea. Deja enfriar y vierte en un pulverizador para aplicar sobre hojas y flores que quieres proteger. Para potenciar el efecto, añade unas gotas de aceite de neem, que repele insectos como escarabajos y arañas rojas.
Otra opción natural es el propóleo, una sustancia que producen las abejas y contiene flavonoides que estimulan el metabolismo de la planta y refuerzan sus defensas. Preparar este insecticida es un poco más complejo, pero vale la pena por su eficacia y seguridad para plantas y personas.
Comienza preparando una solución acuosa con 150 g de propóleo en 1 litro de agua y 1 g de lecitina de soja. Deja macerar al menos dos semanas. Luego filtra bien y guarda el residuo para hacer una solución alcohólica. Esta se prepara remojando el residuo en 1 litro de alcohol etílico al 95° con 1 g de lecitina de soja, macerando varias semanas y removiendo diariamente. Finalmente, filtra y mezcla partes iguales de solución acuosa y alcohólica. Para usar, diluye 10 g de la mezcla en 5 litros de agua. Este insecticida se pulveriza sobre las plantas para combatir plagas y hongos.
También existen extractos más sencillos pero igual de efectivos. El macerado de ortiga, por ejemplo, tiene un olor muy desagradable para los insectos y también para las personas. Consigue 1 kg de ortigas sin raíz y déjalas en remojo en 10 litros de agua por varios días. Filtra y vierte en un pulverizador. Este insecticida se usa sin diluir sobre las plantas. Si dejas macerar las ortigas más tiempo, también obtendrás un excelente fertilizante.
Finalmente, el macerado de ajo es otra gran alternativa. Esta planta, conocida por su olor fuerte, contiene alicina, un potente antibiótico natural con efecto antiparasitario. Tritura 75 g de ajo y ponlo en un recipiente con 10 litros de agua caliente. Deja macerar mínimo 5 horas, filtra y pasa a un pulverizador. Aplica directamente sobre las plantas, preferentemente al amanecer o al anochecer, sin diluir.
