Cómo preparar paprika casera y ahorrar dinero
El paprika es una de las especias más populares en el mundo: aporta color, aroma y un suave toque dulce a los platos. Sin embargo, comprar paprika ya preparada puede resultar caro, especialmente si la usas con frecuencia. La buena noticia es que puedes hacerla tú mismo en casa con pimientos rojos y, por lo general, el sabor supera claramente al de las versiones industriales.
Ingredientes y utensilios
- Pimientos rojos dulces (preferiblemente largos)
- Un horno o un deshidratador
- Una batidora o molinillo de especias
- Tarros herméticos para conservar el polvo
Pasos para preparar paprika casera
1. Selección de los pimientos
- Escoge pimientos rojos bien maduros, carnosos y dulces.
- Cuanto más aromático sea el pimiento, mejor resultará el paprika.
2. Preparación de los pimientos
- Lávalos cuidadosamente.
- Retira las semillas y las membranas blancas.
- Corta los pimientos en tiras finas para facilitar el secado.
3. Secado
Existen dos métodos para secar los pimientos:
- En el horno: distribuye las tiras sobre una bandeja y hornea a baja temperatura (80-90 °C) durante varias horas hasta que estén completamente secas.
- Al sol: colócalas sobre una bandeja cubierta con un paño limpio en un lugar aireado y soleado. Recógelas por la noche para evitar la humedad. Este es el método tradicional.
4. Molienda
- Cuando los pimientos estén secos y quebradizos, tritúralos en un molinillo de café, batidora o mortero.
- Muele hasta obtener un polvo fino: ¡tu paprika casera está lista!
5. Conservación
- Guarda la paprika en un tarro hermético, protegido de la luz y la humedad.
- Bien almacenada, puede conservar su sabor durante varios meses.
Consejos y variantes
- Para un paprika picante, mezcla con algunos chiles secos.
- Para un sabor ahumado, seca los pimientos en la barbacoa o fuma ligeramente antes de molerlos.
- Para un aroma más intenso, añade una pizca de sal fina antes de moler.
Preparar tu propio paprika en casa es una solución sencilla, económica y deliciosa. No solo ahorras dinero, sino que disfrutas de una especia 100 % natural, sin conservantes ni aditivos. Una vez que pruebes tu paprika casero, ¡no querrás volver al comprado!
