Cómo plantar un kiwi (autofértil o macho y hembra) para cosechar frutos
¿Sabías que el kiwi no es en realidad una fruta única? En francés, se utiliza la misma palabra para referirse a los frutos de varias especies autónomas del género Actinidia. Entre las más comunes están Actinidia chinensis, A. deliciosa, A. arguta y A. kolomikta. Esta planta, originaria de las regiones templadas del suroeste de China, también se conoce como “grosella espinosa china”. A principios del siglo XX, fue llevada a Europa, Estados Unidos y Nueva Zelanda, donde hoy se produce la mayoría de los kiwis. También existen variedades resistentes al frío originarias del norte de China, Japón y la península de Corea.
¿Qué tipos de kiwi conviene cultivar?
La variedad más cultivada y exportada es Actinidia deliciosa, conocida como Hayward, por su creador neozelandés. En Francia, también se cultiva la variedad MontCap (de Montauban-Capou), apta para distintas regiones. Existen otras especies de kiwis para jardines franceses y la elección ideal dependerá del clima local.
¿Qué es un kiwi autofértil?
Si dispones de poco espacio y quieres plantar un solo árbol, lo mejor es optar por un kiwi autofértil como las variedades resistentes al frío Issai, Jenny tardía o Solissimo de crecimiento rápido. Estas plantas pueden fertilizarse con su propio polen, lo que significa que un solo ejemplar genera frutos. De lo contrario, necesitarás plantar un kiwi macho y uno hembra. El macho produce flores y el hembra flores y frutos simultáneamente.
¿Cuándo plantar un kiwi?
Lo ideal es hacerlo en primavera, después de las heladas tardías, aunque se puede plantar durante casi todo el año, siempre que no haya riesgo de heladas. Sin embargo, debemos recordar que los kiwis tardan entre 3 y 5 años en madurar y dar frutos.
Elección y preparación del lugar de plantación
Los kiwis son enredaderas leñosas que necesitan un sitio soleado para crecer sanos y producir frutos de calidad. También es importante protegerlas del viento para evitar daños por ráfagas. Se deben plantar en suelos bien drenados, ya que son propensas a la pudrición de las raíces si el terreno es muy húmedo.
Aunque la planta crece lentamente, puede llegar a tener hasta 4,5 metros de ancho y 6 metros de alto. Por ello, requiere soportes resistentes. Si no puedes ubicar el kiwi cerca de una pared, una valla metálica u otra estructura firme, lo mejor es construir una pérgola robusta capaz de sostener estas enredaderas pesadas, que pueden dar hasta 45 kilos de frutos.
Cómo plantar un kiwi
Si no eliges un kiwi autofértil, debes plantar al menos un ejemplar macho por cada seis hembras. Deja una distancia de 3 a 4 metros entre plantas. Haz un hoyo del doble del tamaño del cepellón y coloca las raíces con tierra mezclada con compost, evitando enterrarlas demasiado profundo. Luego, compacta la tierra al rededor y riega abundantemente. También puedes cultivar un kiwi a partir de semillas.
Cuidados para el kiwi
Si no llueve, riega las plantas una vez por semana y añade un segundo riego en verano o durante sequías prolongadas. Evita fertilizar las plántulas durante su primer año. A partir del segundo año, usa un fertilizante equilibrado aplicado en primavera.
Comienza a entrenar los tallos en espaldera durante el primer año, cuando todavía son flexibles. Durante la temporada vegetativa, poda los brotes laterales 2 o 3 veces si no hay flores, recordando que el kiwi fructifica en madera del año anterior.
La poda de las plantas hembras se realiza en invierno, mientras están en reposo, y la de los machos en verano, cuando los frutos empiezan a formarse y son aún pequeños. Además, elimina las ramas secas y aplica mulch con hojas o paja en las raíces, especialmente en zonas frías.
