¿Cómo plantar un árbol de granada? Te explicamos todo + algunos consejos prácticos que siempre son útiles.

Cómo plantar un granado: guía completa + consejos prácticos

No es casualidad que este arbusto sea tan popular en el Mediterráneo. El granado es una planta cautivadora, que destaca por su ritmo de crecimiento, el color de sus hojas y sus flores en forma de trompeta de un brillante tono naranja. Además, su producción de frutos es una de sus grandes virtudes. Aunque su crecimiento es más bien lento, puede vivir alrededor de 200 años y desarrollar un porte frondoso de hasta 3 metros de ancho por 4 a 5 metros de altura. ¿Cuándo, dónde y cómo plantar un granado? Te lo contamos todo a continuación.

Cómo plantar un granado correctamente

El granado puede cultivarse tanto como árbol frutal como planta ornamental. Produce flores vistosas y coloridas o frutos jugosos y sabrosos. Prefiere el sol y el calor, aunque tolera bien otros climas. Es común encontrarlo plantado en macetas, aislado, en setos o en jardines, especialmente en el sur de Francia, donde puede alcanzar hasta 6 metros de altura. Se desarrolla mejor en lugares resguardados y suelos bien drenados. Veamos qué variedades existen y dónde es mejor plantarlo.

¿Qué variedades elegir?

Algunas variedades se cultivan por su valor ornamental, otras por sus frutos. Aquí algunas opciones de granados florales:

  • Legrelleae: se destaca por sus flores rellenas color salmón con bordes más claros.
  • Purpúreo: variedad decorativa por sus frutos, cuyos colores oscilan entre marrón y violeta.
  • Nana: variedad enana que crece hasta 50 cm, ideal para macetas y con flores rojas intensas en forma de trompeta.

El granado más habitual en jardines de Francia es el Punica granatum Provence. Es muy productivo durante largos periodos y resistente al frío. Sus flores naranjas son bastante sencillas y su crecimiento naturalmente compacto. Este resistente granado se cultiva principalmente por el jugo de sus frutos. Otra variedad popular es Punica granatum Mollar de Elche, que presenta flores naranjas con frutos amarillentos enrojecidos, con pulpa gruesa y semillas pequeñas y flexibles. La variedad Punica granatum Fleshman produce frutos tempranos entre agosto y septiembre y es ideal para regiones con veranos cortos.

¿Dónde plantar un granado?

El granado es originario del Mediterráneo. Por eso, si vives en zonas frías, plantarlo en un lugar protegido del viento helado, por ejemplo junto a una pared soleada, será fundamental. Para asegurar buena producción de fruta, el árbol necesita un suelo fresco y bien drenado. Si tu terreno se encharca en invierno, coloca una capa de grava en el fondo del agujero de plantación para mejorar el drenaje. Se adapta a suelos diversos: arcillosos, calizos o pobres. Antes de plantar, enmienda la tierra con estiércol o compost maduro para enriquecerla.

Cuándo y cómo plantar un granado

El granado puede plantarse durante todo el año, aunque se recomienda hacerlo en primavera o otoño en zonas con inviernos rígidos. Los ejemplares que se venden con raíces desnudas se plantan directamente, mientras que los cultivados en macetas pueden trasplantarse evitando las heladas. Este árbol no tolera climas muy fríos y suele perder las hojas en invierno. Para protegerlo, aplica una buena capa de mulch en la base o cúbrelo con un velo de invierno de calidad.

Plantación en suelo y en maceta

El granado se puede cultivar al aire libre solo en regiones mediterráneas, que cuentan con veranos largos, secos y cálidos. Es fácil de cuidar y tolera la sequía.

  • Excava un agujero al doble del volumen del cepellón.
  • Coloca una capa de drenaje en el fondo y mezcla la tierra con arena si el suelo retiene mucha agua.
  • Incorpora una buena cantidad de compost al sustrato.
  • Coloca el cepellón para que el cuello quede a nivel del suelo.
  • Rellena, compacta ligeramente y riega abundantemente.

Para plantar en maceta:

  • Coloca primero una capa de bolas de arcilla en el fondo.
  • Llena con una mezcla compuesta por 60% tierra universal, 20% compost y 20% arena.

Cuidados del granado

Para mantener un granado saludable, cubre la base con mulch. Esto ayuda a mantener el suelo fresco en verano y protege las raíces del frío en invierno. Los ejemplares en jardín se benefician de una fertilización anual con abono orgánico en primavera, aplicando compost alrededor del tronco.

En macetas, fertiliza con abono especial para frutales cada dos meses y trasplanta a un contenedor mayor cada tres años. Los granados en maceta pueden resguardarse en un invernadero, mientras que los cultivados en suelo deben protegerse con un velo contra heladas en invierno.

Durante el verano, riega una vez por semana para mantener el sustrato húmedo pero no encharcado. Prefiere riegos abundantes a última hora del día. Entre abril y agosto, generalmente con una o dos riegos mensuales será suficiente, salvo días lluviosos.

El granado crece lentamente y comienza a fructificar a los 4 o 5 años. Durante los primeros tres años no requiere poda para permitir un buen desarrollo. Después, aclara la copa dejando cinco ramas principales. A comienzos de la primavera reduce a la mitad los brotes del año cortando justo por encima de un ojo. Elimina madera muerta, ramas cruzadas y chupones para favorecer que el árbol crezca fuerte y sano.

¿Crece rápido el granado?

El granado, conocido hoy por sus propiedades como “superfruta” rica en vitaminas, minerales y oligoelementos, necesita largas etapas de calor y algo de frío invernal para fructificar bien. No se debe confundir con el granado ornamental, que es estéril y se cultiva por su abundante floración.

Para diferenciar ambas plantas: las flores del granado frutal que se cultiva en maceta son más grandes, mientras que las flores del ornamental son pequeñas, campaniformes y sin fruto. A diferencia del ornamental, que crece más despacio y puede vivir hasta 200 años, el granado frutal crece rápido hasta que produce sus primeros frutos.

Su típica silueta mediterránea es frondosa, extendida, ramificada y de porte redondeado. Alcanza una altura de hasta 3 metros con un diámetro de copa de 2 a 6 metros. La corteza del tronco es beige a grisácea y con la edad suele agrietarse.