Cómo plantar arándanos en casa para disfrutarlos todo el año
El arándano es una fruta ligeramente dulce, de tonos que varían entre el rojo oscuro y el violeta. Destaca por su riqueza en vitaminas, especialmente la vitamina K, y minerales esenciales como magnesio, potasio, calcio, hierro, zinc y vanadio. Este fruto proviene del arbusto conocido como myrtillier, perteneciente a la familia de las Ericáceas. Además de ser sabrosos, los arándanos tienen un bajo contenido calórico.
Se pueden incorporar en numerosas recetas dulces, como tartas, muffins o jugos, conservando su sabor y aportando múltiples beneficios a la salud. El myrtillier se puede cultivar tanto en el jardín como en macetas grandes en balcones.
El myrtillier: dos especies que debes conocer
Existen dos tipos principales de myrtilliers:
- Vaccinium myrtillus: un arbusto silvestre que mide entre 20 y 50 cm de altura, con hojas persistentes. Su cultivo es común en suelos ácidos de brezo, en páramos o en bosques y claros.
- Vaccinium corymbosum: un arbusto que alcanza entre 1,5 y 2 metros de altura. Es más fácil de cultivar en macetas, suelos de jardín o huertos.
A partir de mayo, en el arbusto florecen racimos de pequeñas campanas blancas.
En verano, las bayas maduran para su consumo. Algunos myrtilliers se autopolinilizan, lo que facilita su cultivo y fructificación.
Cómo plantar arándanos en casa
El myrtillier necesita sol o sombra parcial para crecer bien. Además, requiere un suelo muy ácido, bien drenado y sin presencia de cal. Si tu jardín no cumple estas condiciones, lo ideal es plantar el arbusto en una maceta amplia con una base de grava o bolas de arcilla para mejorar el drenaje.
Después, rellena la maceta con tierra de brezo mezclada con aproximadamente un 10% de compost o sustrato para retener la humedad.
Para obtener una mejor producción, planta los arbustos en otoño, lo que favorecerá un buen enraizamiento. Si los plantas en primavera, es fundamental mantener un riego regular para que crezcan adecuadamente.
Cuidados para un cultivo exitoso del myrtillier
Desde marzo, es importante alimentar el arbusto con un fertilizante específico para rododendros. En otoño, cubre la base con corteza o agujas de pino para mantener la acidez del suelo.
Durante épocas secas, riega con agua sin cal de forma frecuente.
En invierno, retira las ramas secas sin podar el arbusto. Para reproducirlo, puedes hacerlo mediante esquejes, división de mata o acodo.
