Cómo multiplicar esquejes de buganvilla en el balcón o en el jardín: el método infalible

Cómo reproducir esquejes de buganvilla en el balcón o jardín: método infalible

¿Es posible reproducir esquejes de buganvilla de forma rápida para disfrutar de un jardín o balcón lleno de color y aroma? Los jardineros experimentados ofrecen numerosos consejos sobre este proceso. Existen varias técnicas que puedes seguir, pero si no tienes mucha experiencia, lo mejor es avanzar paso a paso con cuidado.

Consejos para reproducir esquejes de buganvilla

La buganvilla pertenece a la familia Nyctaginaceae y es un verdadero símbolo en muchos jardines y terrazas por sus vibrantes colores. Su período máximo de floración va del verano al otoño. Para los amantes de las flores, es la planta ideal para aportar luz y color al entorno. Sus flores, en realidad, son pequeñas hojas modificadas, muy coloridas, que rodean las flores centrales, de tonos crema o amarillo.

Al ser una planta trepadora, es esencial proveerle soporte adecuado para que crezca en la estructura deseada. Los expertos afirman que la reproducción de la buganvilla solo es efectiva mediante esquejes, utilizando técnicas específicas. Para ello, necesitarás una tijera afilada y esterilizada, una bolsa plástica transparente y un recipiente con una mezcla de arena y turba.

Enraizamiento y multiplicación de la planta

Para reproducir la buganvilla a través de esquejes, llena un recipiente hasta la mitad con arena gruesa y el resto con turba. Con un lápiz o palo, haz agujeros en la mezcla que correspondan al número de esquejes a plantar. Retira las hojas inferiores de los esquejes y colócalos en los agujeros, manteniendo una distancia de al menos 15 cm entre ellos. Compacta la tierra y rocía con agua.

Cubre el recipiente con la bolsa plástica transparente y colócalo preferiblemente en una veranda o en un lugar cerrado, seco y luminoso. Los expertos recomiendan aplicar un estimulante de raíces para favorecer un desarrollo sano y rápido.

También puedes utilizar polvo para enraizar (hormonas de enraizamiento), que ayuda al esqueje a desarrollarse mejor. Mantén la tierra siempre húmeda, pero evita que el esqueje esté encharcado. Lo ideal es usar agua del grifo sin cal, dejada reposar 24 horas. El proceso de enraizamiento suele durar alrededor de un mes.

Es importante retirar cada mañana el exceso de condensación que se forma en la bolsa plástica. Passado este tiempo, podrás trasplantar la planta a una maceta más grande y situarla en un lugar más luminoso.