Cómo mantener tus impatiens floreciendo sin parar
Las impatiens son las flores ideales para aportar color vibrante en zonas de sombra. Con sus flores brillantes y su naturaleza sencilla, iluminan jardines, cestas colgantes y macetas como ninguna otra. Sin embargo, aunque son conocidas por su floración prolongada, pueden perder el brillo si no las cuidamos bien.
Si tus impatiens han dejado de florecer o nunca llegaron a lucir en todo su esplendor, no te preocupes. Con unos trucos sencillos, podrás mantener sus flores fuertes y abundantes desde la primavera hasta las primeras heladas.
Vamos a ver cómo hacerlo.
Por qué las impatiens dejan de florecer
Antes de solucionarlo, conviene entender por qué las impatiens pueden dejar de florecer. Las causas más comunes son:
- Exceso de sol – las impatiens prefieren la sombra. Si reciben sol directo todo el día, se marchitan y les cuesta florecer.
- Riego insuficiente – son plantas que necesitan mucha agua. Si el sustrato se seca, las flores son las primeras en desaparecer.
- Falta de nutrientes – al igual que nosotros, necesitan alimento para mantenerse activas.
- Exceso de plantas – si están muy juntas, no tienen espacio para crecer bien y producir flores.
- No eliminar flores marchitas – las flores viejas pueden hacer que la planta deje de generar nuevas.
1. Plántalas en el lugar adecuado
Las impatiens son amantes de la sombra, así de simple. El sol de la mañana está bien, pero el intenso sol de la tarde no les sienta nada bien. Lo ideal es ubicarlas en sombra filtrada o sombra parcial, como bajo árboles, junto a paredes orientadas al norte o en porches cubiertos.
Si vives en un clima cálido, busca aún más sombra. El sol directo puede quemar las hojas y dejar tus impatiens sin flores.
2. Mantén la tierra húmeda, pero sin encharcar
Las impatiens odian la tierra seca, pero también detestan las raíces encharcadas.
El objetivo es mantener el suelo húmedo de manera constante y bien drenado.
Introduce el dedo una pulgada en la tierra. Si está seco, es momento de regar. En días calurosos, quizá necesites un riego diario, sobre todo si están en macetas o cestas colgantes.
Consejo profesional: coloca una capa de mantillo alrededor para conservar la humedad y mantener las raíces frescas.
3. Fertilízalas cada dos semanas
Para que florezcan sin pausa, las impatiens requieren alimentación regular. Usa un fertilizante de liberación lenta al plantarlas. Cuando estén establecidas, cambia a un potenciador líquido de floración cada 2 o 3 semanas.
Busca abonos con fórmula específica para floración o con alto contenido de fósforo (el número central en la fórmula N-P-K). Esto favorece una producción continua de flores.
4. Pellizca y poda para que crezcan más frondosas
Si tus impatiens se ven alargadas o escasas en el centro, es hora de podarlas.
Pinza suavemente las puntas de los tallos. Esto estimula que la planta se haga más frondosa y ramificada, lo que se traduce en más flores.
No temas hacerles un recorte ligero a mitad de temporada. Se recuperarán rápido, más llenas y coloridas que nunca.
5. Elimina flores marchitas regularmente (o elige variedades auto limpias)
Algunas impatiens eliminan solas sus flores viejas, conocidas como variedades auto limpias. Pero muchas necesitan un poco de ayuda.
Dedica unos minutos cada semana a quitar las flores secas. Esto evita que la planta gaste energía en producir semillas y la impulsa a crear nuevos capullos.
Es muy sencillo: solo debes pellizcar la flor marchita junto con el pequeño fruto que queda detrás.
6. Déjalas con suficiente espacio
Las impatiens muy juntas compiten por nutrientes, agua y aire. Esto reduce la circulación, aumenta la humedad y puede provocar hongos; además, florecen menos.
Al plantar, deja entre 20 y 30 cm de separación según la variedad. Se cubrirán rápido, formando un lecho frondoso y en flor sin sofocarse entre ellas.
7. Vigila plagas y enfermedades
Algunas plagas y enfermedades afectan mucho a las impatiens, como el mildiu o los pulgones. Hojas marchitas, amarillentas o la ausencia repentina de flores pueden denunciar un problema.
- Para plagas, rocíalas con agua a presión o usa jabón insecticida.
- Para hongos, mejora la ventilación y evita regar por arriba.
Escoger variedades resistentes a enfermedades, como las SunPatiens® o Beacon®, puede ahorrarte problemas a largo plazo.
8. Renueva las plantas cansadas a mitad de temporada
Si tus impatiens parecen agotadas a mediados del verano, no las descartes.
Recórtalas un tercio, riega bien y fertiliza con un potenciador para floración. En una o dos semanas verás brotes y capullos nuevos. Es como darle un reinicio a tu jardín.
9. Combínalas con plantas compañeras
¿Quieres que tus impatiens prosperen aún más? Asócialas con plantas que compartan sus necesidades de sombra y humedad.
- Hostas
- Helechos
- Coleos
- Begonias
- Caladiums
Estas compañeras no solo lucen bien juntas, sino que ayudan a crear un microclima que extiende la floración de tus impatiens.
Conclusión
Las impatiens son unas de las flores más gratificantes de cultivar. Con un poco de atención —sombra adecuada, riego constante, nutrición regular y poda ocasional— disfrutarás de un mosaico de color sin interrupciones durante toda la temporada.
No te conformes con pocas flores tristes. Sigue estos consejos y tus impatiens te regalarán un espectáculo floral desde la primavera hasta el otoño.
Resumen rápido para cuidar tus impatiens
- Luz: sombra brillante a sombra parcial
- Riego: mantener tierra húmeda, nunca seca ni encharcada
- Fertilizante: cada 2 a 3 semanas con fórmula para floración
- Poda: pellizcar para que crezcan más frondosas
- Eliminación de flores: retirar flores secas si es necesario
- Atención: vigilar plagas, exceso de plantas o quemaduras por sol
