Cómo mantener tus geranios floreciendo todo el verano
Los geranios son las estrellas del verano: vibrantes, alegres y resistentes. Pero si los tuyos empiezan a alargarse o dejan de florecer a mitad de temporada, no te des por vencido. Con los cuidados adecuados, podrás disfrutar de geranios llenos de flores hasta el otoño.
¿Listo para convertir tus geranios en plantas florecientes todo el verano? Vamos a ello.
1. Escoge la variedad adecuada
No todos los geranios son iguales. Si buscas color constante, elige variedades reconocidas por su larga floración. Algunas de las más destacadas para el verano son:
- Geranios zonales (Pelargonium x hortorum): clásicos y fiables, con flores grandes y vistosas.
- Geranios hiedra (Pelargonium peltatum): ideales para macetas colgantes, con crecimiento colgante y flores continuas.
- Geranios Martha Washington (Pelargonium domesticum): muy bellos pero más delicados, no son los mejores para veranos calurosos.
Para un cuidado sencillo y flores duraderas, apuesta por geranios zonales o hiedra.
2. Proporciónales mucha luz solar
Los geranios son amantes del sol. Para que florezcan bien, necesitan al menos seis horas de sol directo al día.
¿Los tienes a media sombra? Eso explica por qué han dejado de florecer. Trasládalos a un lugar más soleado, ya sea un balcón, un porche o una zona del jardín con sol abundante.
Consejo: La luz de la mañana es ideal. El sol de la tarde puede ser muy intenso, especialmente en climas cálidos, así que una sombra ligera al final del día no les perjudicará.
3. No olvides eliminar las flores marchitas
Esta técnica es fundamental. Eliminar las flores secas (poda de flores) indica a la planta que debe producir más flores en lugar de gastar energía en semillas.
Cómo hacerlo correctamente:
- Corta el tallo completo de la flor marchita hasta donde se une con el tallo principal, no solo los pétalos secos.
- Revisa tus plantas cada dos o tres días y elimina cualquier flor marchita de inmediato.
Te sorprenderá lo rápido que tus geranios recuperan su floración.
4. Riega profundamente, pero deja secar el sustrato
Los geranios no toleran las raíces encharcadas. Aunque necesitan riego constante, especialmente si están en maceta, lo clave es dejar que la tierra se seque entre un riego y otro.
Prueba esta rutina sencilla:
- Introduce el dedo una pulgada en la tierra. Si está seca, riega a fondo.
- En días calurosos, puede que debas regar cada dos días.
- En climas frescos, regar cada 3-4 días suele ser suficiente.
Evita mojar las hojas, ya que eso favorece la aparición de enfermedades.
5. Fertilízalos de forma regular
Incluso el mejor suelo pierde nutrientes con el paso del verano. Por eso es importante abonar. Usa un fertilizante equilibrado y soluble en agua cada 2 o 3 semanas durante la temporada de crecimiento.
Opta por fórmulas como 10-10-10 o 20-20-20 para un abonado general. Si la floración disminuye, cambia a un potenciador con más fósforo (por ejemplo, 15-30-15).
Precaución: No abuses del nitrógeno, porque promueve el crecimiento de hojas y reduce el número de flores.
6. Poda para conseguir un crecimiento más compacto
Un pequeño corte puede hacer maravillas. Si tus geranios se alargan o se ven desordenados, pellizca o corta las puntas de crecimiento para fomentar brotes laterales y más flores.
Cuándo podar:
- A principios de verano para moldear la planta.
- A mitad de temporada si se ven cansados.
- Después de una lluvia fuerte o tormenta.
Usa tijeras o podadoras limpias y corta justo por encima de un nudo foliar (el lugar donde crecen las hojas).
7. Vigila posibles plagas
Aunque son resistentes, los geranios pueden ser atacados por algunos enemigos comunes:
- Pulgones: revisa tallos y brotes nuevos.
- Mosca blanca: pequeños insectos que vuelan al molestarlos.
- Ácaros: busca hojas manchadas o telarañas finas.
Si detectas plagas, aplica jabón insecticida o aceite de neem. Ignorar el problema debilita la planta y reduce la floración.
8. Renueva las plantas cansadas a mitad de verano
A finales de julio, incluso los mejores geranios pueden verse apagados. Dales un impulso:
- Poda los tallos alargados en un tercio para estimular el rebrote.
- Cambia algo de tierra o trasplántalos si las raíces están muy apretadas.
- Abona con un fertilizante que favorezca la floración.
- Múévelos a un lugar con más ventilación y sombra ligera si muestran signos de calor excesivo.
En un par de semanas verás cómo se recuperan y te regalan una segunda floración.
9. Protege en invierno o renueva al año siguiente
Si vives en un clima frío, tus geranios no resistirán las heladas. Pero no es necesario despedirte de ellos:
- Traslada las macetas al interior antes de la primera helada.
- Manténlas en una ventana con sol y riega poco hasta la primavera.
- También puedes tomar esquejes y enraizar nuevas plantas para la próxima temporada.
Algunos jardineros prefieren considerarlos plantas anuales y comprar nuevos geranios cada primavera, pero si cuidaste bien los tuyos todo el verano, ¡merece la pena conservarlos!
Conclusión
Los geranios son plantas de bajo mantenimiento, pero tienen una regla: no florecen si no les das las condiciones que prefieren. Sol, riego inteligente, abonado regular y algo de poda son la clave.
Sigue estos consejos sencillos y disfrutarás de un jardín con colores vibrantes durante semanas y semanas.
