Cómo limpiar los radiadores: la forma fácil y correcta paso a paso

Cómo limpiar los radiadores: método sencillo y paso a paso

Con la llegada del calor, dejarás de usar los radiadores para calentar la casa. Por eso, después de haberlos utilizado durante todo el invierno, es fundamental limpiarlos bien antes de guardarlos para la próxima temporada.

A continuación, aprenderás una forma fácil y segura de limpiar tus radiadores sin dañarlos. Así, eliminar el polvo y lavar su interior será mucho más sencillo de lo que imaginas. Sigue leyendo para descubrir cómo hacerlo. ¡Es muy simple!

Cómo limpiar los radiadores: método paso a paso

Cuando llegue el verano y ya no necesites usar los radiadores, es imprescindible limpiarlos bien para encontrarlos listos y en buen estado el próximo invierno. Así, bastará con limpiarlos de manera rápida y eficaz antes de volver a encenderlos la siguiente temporada.

Lo único que necesitas es encontrar el mejor método para limpiarlos y olvidarte del tema por varios meses.

Para llevar a cabo esta limpieza, necesitarás:

  • 2 gotas de detergente líquido para lavar platos
  • Agua caliente, según sea necesario

Herramientas que debes tener a mano:

  • Una brocha flexible para radiadores
  • Aspiradora
  • Un paño de microfibra
  • Un paño seco

Ahora solo falta seguir estos pasos para limpiar correctamente tus radiadores.

Método

Primero, toma la brocha flexible e introdúcela completamente dentro del radiador hasta llegar al fondo para eliminar el polvo acumulado. Este proceso debe hacerse en todos los canales del radiador.

Al terminar, utiliza la aspiradora para recoger fácilmente el polvo que inevitablemente habrá caído al suelo. Te recomiendo también pasarla suavemente por el exterior del radiador para eliminar cualquier resto de polvo.

Luego, llena un recipiente con agua caliente y añade el detergente para lavar platos. Mezcla bien y humedece el paño de microfibra en esta solución. Pásalo por toda la superficie del radiador para limpiarlo a fondo.

Para acabar, enjuaga bien el paño y vuelve a pasar sobre el radiador para retirar cualquier residuo de jabón. Finalmente, seca el radiador con el paño seco.

De esta forma, tu radiador quedará perfecto, limpio, desengrasado y libre de polvo, listo para mantenerse apagado durante la primavera y el verano sin ningún problema.