Cómo construir un bancal elevado de mimbre
¿Por qué hacer un bancal elevado de mimbre?
Los bancales elevados de mimbre ofrecen varias ventajas:
- Sustentabilidad: Utilizan materiales naturales y a menudo locales, como el sauce, avellano u otras ramas flexibles.
- Estética: Las estructuras de mimbre tienen un encanto rústico y atemporal que se integra perfectamente con la naturaleza.
- Salud del suelo: Los bancales elevados mejoran el drenaje, evitan la compactación y mantienen a raya las plagas.
- Bajo costo: Si tienes acceso a los materiales adecuados, el coste puede ser prácticamente nulo. La inversión principal es tu tiempo y esfuerzo.
- Durabilidad: Bien construidos, los bancales de mimbre pueden durar varias temporadas y renovarse con nuevas ramas cuando sea necesario.
Materiales necesarios
Antes de empezar, reúne los siguientes materiales:
- Estacas de madera: Formarán la estructura principal. Usa madera dura como roble o cedro para mayor durabilidad.
- Ramas o retoños flexibles: Sauce, avellano, cornejo u otras ramas flexibles son ideales para tejer entre las estacas.
- Cuerda o hilo de yute: Para sujetar y asegurar las ramas durante el proceso de tejido.
- Tierra de jardín o compost: Para rellenar el bancal una vez terminado.
- Mulch (opcional): Para proteger el suelo después de plantar.
Guía paso a paso para construir un bancal elevado de mimbre
Paso 1: Elegir la ubicación
Selecciona un lugar soleado, de fácil acceso para regar y cuidar las plantas. Las dimensiones dependerán del espacio disponible y las plantas que quieras cultivar.
Paso 2: Marcar las dimensiones
Define el tamaño del bancal y delimita el área. Un ancho común es de 90 a 120 cm, para poder alcanzar cómodamente sin pisar la tierra. La longitud varía según el espacio.
Paso 3: Instalar las estacas de madera
Clava las estacas en el suelo siguiendo el contorno del bancal. Deben estar separadas entre 30 y 45 cm para sostener el tejido. Las estacas deben sobresalir 45 a 60 cm para formar las paredes.
Paso 4: Comenzar a tejer el mimbre
Con las estacas en su lugar, entrelaza las ramas flexibles comenzando desde abajo. Alterna el tejido para crear una estructura firme. Empuja bien las ramas para que las paredes queden compactas. Superpone las puntas para mayor estabilidad.
Paso 5: Asegurar con cuerda
En puntos donde el tejido esté flojo, ata las ramas con cuerdas para reforzar la estructura y garantizar su resistencia con el tiempo.
Paso 6: Añadir tierra y compost
Cuando la estructura esté lista, rellena el bancal con tierra nutritiva o compost hasta el borde, dejando espacio para colocar mulch o para que crezcan las plantas.
Paso 7: Plantar tu huerto
Ya puedes cultivar tus verduras, hierbas o flores favoritas. Los bancales elevados son ideales para plantas que necesitan un buen drenaje y suelo rico, como tomates, lechugas o raíces como zanahorias.
Consejos para un bancal de mimbre fuerte y duradero
- Usa ramas frescas: Son más flexibles y fáciles de tejer que las secas o quebradizas.
- Capas resistentes: Teje varias capas de ramas para una estructura sólida y estable.
- Recorta los extremos: Al terminar el tejido, corta las ramas sobrantes para un acabado limpio.
- Reforzar las estacas: Para bancales grandes, clava las estacas más profundo o usa estacas más gruesas para mayor firmeza.
Mejores plantas para cultivar en un bancal de mimbre
Los bancales de mimbre son versátiles y aptos para diversas plantas. Algunas opciones recomendadas son:
- Hojas verdes: Espinaca, lechuga, col rizada y acelga prosperan en bancales elevados.
- Hierbas aromáticas: Albahaca, romero, tomillo y orégano se benefician del suelo suelto y bien drenado.
- Vegetales de raíz: Zanahorias, rábanos y remolachas crecen mejor en tierra profunda y suelta.
- Flores: Caléndulas, capuchinas y zinnias aportan color y atraen polinizadores beneficiosos.
Mantenimiento del bancal de mimbre
- Reparar el tejido: Con el tiempo, algunas ramas pueden romperse o soltarse. Reemplaza o añade ramas nuevas para conservar la estructura.
- Revisar las estacas: Controla periódicamente por si presentan podredumbre, especialmente si no están tratadas. Sustitúyelas si es necesario.
- Aplicar mulch con regularidad: Ayuda a conservar la humedad, reduce malezas y protege el suelo.
- Cuidado estacional: Según el clima, puede ser necesario renovar las paredes de mimbre cada pocas temporadas, especialmente en zonas de lluvia o nieve intensas.
Conclusión
Construir un bancal elevado de mimbre es un proyecto práctico y ecológico que mejora tanto la funcionalidad como la belleza del jardín. Con materiales simples como estacas y ramas flexibles, podrás crear un bancal sustentable que destaca por su encanto rústico. Sigue estos pasos y pronto disfrutarás de verduras y flores cultivadas en casa.
Al hacer un bancal de mimbre, no solo cultivas plantas, sino que también ayudas a preservar una tradición ancestral y promueves una jardinería más sostenible. Anímate a probarlo y transforma tu espacio verde en un oasis lleno de vida.
