¿Cómo hacer que una orquídea viva sin tierra? ¿Cómo cuidarla en un jarrón de vidrio?

Cómo cuidar una orquídea sin tierra: cultivo y mantenimiento en agua

¿Qué es una orquídea hidropónica?

Para empezar con buen pie, debes entender que la hidroponía consiste en cultivar plantas únicamente en agua, sin tierra. Las orquídeas Phalaenopsis suelen encontrarse en macetas decorativas, pero también pueden vivir directamente en agua. De forma similar, las orquídeas colibrí tienen raíces decorativas que, al igual que en la naturaleza, permanecen libres para respirar.

Además de sus flores llamativas, las raíces visibles aportan un valor estético adicional, por lo que es común colocarlas en jarrones transparentes. A continuación, descubriremos cómo cultivar una orquídea sin tierra correctamente.

Cómo cultivar una orquídea sin tierra

El agua es tu mejor aliado para cultivar orquídeas sin tierra. Primero, retira la maceta con cuidado para liberar la planta. Sigue estos pasos:

  • Elimina el musgo y los trozos de corteza.
  • Desenreda las raíces con suavidad.
  • Lava las raíces con agua limpia.
  • Corta con tijeras de jardín esterilizadas cualquier parte de raíz que esté oscurecida o podrida.

Una vez lista, coloca la orquídea en un recipiente con agua. Como opción, algunos aficionados colocan grava de barro en el fondo para dar soporte a las raíces y elevar la corona de la planta, lo que además ayuda a prevenir la pudrición. Otros prefieren dejar la orquídea sumergida permanentemente, cambiando el agua aproximadamente cada dos semanas.

También existe la alternativa de sumergir la planta durante dos o tres días y luego dejar que se seque durante cinco días antes de repetir el proceso.

Es fundamental observar regularmente el estado de tu orquídea. Solo así podrás detectar a tiempo señales de salud y crecimiento, asegurando que viva mucho tiempo.

Cómo cuidar una orquídea en una jarra de vidrio

Cuidar una orquídea en un jarrón de vidrio es sencillo. Lo primero es asegurarte de que las raíces estén sumergidas en una pequeña capa de agua, unos 3 centímetros. Deja la planta en esta condición durante aproximadamente una semana.

Si todo va bien, al finalizar la semana el agua debería haberse evaporado o consumido por la planta. Entonces, vuelve a rellenar con la misma cantidad de agua, pero sin excederte, ya que un exceso puede pudrir las raíces.

Si el agua desaparece en menos de una semana, espera un poco antes de volver a regar. Además, cuida que el tapón esponjoso que suele estar en el centro de la orquídea no toque el agua para evitar daños.

Por último, aunque a la orquídea le gusta la luz, evita la luz solar directa, pues puede quemar las flores y hojas.