Cómo hacer que tu salvia florezca abundantemente toda la temporada
La salvia es una planta estrella en el jardín. Resistente a la sequía, atractiva para polinizadores y capaz de llenar de color desde la primavera hasta el otoño, siempre que sepas cómo cuidarla. Si tus salvias pierden flores a mitad de verano, no te preocupes. Con algunos trucos sencillos podrás mantener su floración constante.
Aquí te explicamos cómo lograr que tu salvia florezca sin parar toda la temporada.
1. Elige la variedad de salvia adecuada
No todas las salvias son iguales. Hay anuales y perennes, unas prefieren el calor y otras temperaturas más suaves. Para una floración prolongada, opta por variedades que florecen repetidamente, como:
- Salvia guaranitica (‘Black and Blue’)
- Salvia nemorosa (‘Caradonna’ o ‘May Night’)
- Salvia farinacea (‘Victoria Blue’)
- Salvia greggii (salvia de otoño)
Estas variedades son más resistentes y toleran mejor ciertos descuidos en el cuidado.
2. Plántalas a pleno sol
La salvia adora el sol y cuanto más, mejor. Necesita al menos de 6 a 8 horas de luz directa al día. Menos sol significa menos flores, tallos alargados y plantas menos robustas.
Si tus salvias no rinden bien, revisa dónde están plantadas. Las zonas de sombra reducen drásticamente su floración.
3. Usa un suelo bien drenado
El suelo encharcado puede matar a tu salvia. Asegúrate de que drene correctamente, especialmente si es perenne. En suelos pesados o arcillosos, mejora la tierra con compost, arena o perlita.
Las camas elevadas y macetas también funcionan bien, solo asegúrate de que tengan buen drenaje. La pudrición de raíces evita que florezca.
4. Riega con moderación
La salvia prefiere riegos profundos pero espaciados. Generalmente, una vez por semana es suficiente para plantas en tierra, según tu clima. El exceso de agua provoca tallos débiles y menos flores.
Consejo profesional: deja que los primeros 2–5 cm de tierra se sequen antes de volver a regar. En macetas, revisa la humedad a diario, sobre todo en olas de calor.
5. Fertiliza correctamente
Evita los fertilizantes con alto contenido de nitrógeno, que fomentan el crecimiento de hojas en lugar de flores. Prefiere un abono equilibrado (10-10-10) o uno con más fósforo, que favorece la floración.
Aplica cada 4–6 semanas durante la temporada de crecimiento. Si prefieres productos orgánicos, el té de compost, emulsión de pescado o vermicompost son excelentes opciones.
6. Podar las flores marchitas regularmente
Eliminar las flores secas es esencial para que la salvia siga floreciendo. Cuando las flores se marchitan, la planta canaliza su energía a producir semillas; cortarlas le indica que siga produciendo flores.
Cómo hacerlo:
- Busca las espigas florales que empiecen a secarse o ponerse marrones.
- Corta justo encima de un par de hojas o un brote nuevo.
Hazlo con frecuencia y tu salvia florecerá una y otra vez.
7. Poda a mitad del verano
Si la planta se ve cansada, alargada o escasa en verano, es momento de un recorte. Cortar un tercio de la planta estimula un crecimiento más frondoso y una nueva oleada de flores.
Hazlo a finales de julio o principios de agosto, según tu zona. Riega bien después y fertiliza ligeramente para ayudar a su recuperación.
8. Aplica mantillo para conservar la humedad y controlar las malas hierbas
Una capa de 5–7 cm de mantillo mantiene las raíces frescas y húmedas durante el calor y bloquea hierbas competidoras. No pongas el mantillo en contacto directo con los tallos para evitar pudriciones.
Usa mantillos naturales como:
- Corteza triturada
- Paja
- Compost
- Agujas de pino
9. Vigila plagas y enfermedades
Aunque la salvia es resistente, puede sufrir algunos problemas:
- Pulgones: elimina con un chorro de agua o usa aceite de neem.
- Ácaros: aparecen en clima seco y caluroso; rocía agua o insecticida ecológico.
- Mildiu polvoriento: mejora la circulación del aire y evita el riego foliar.
Detecta los problemas a tiempo para evitar estrés que reduzca la floración.
10. ¿Cultivas salvia en macetas? Esto debes saber
La salvia en maceta requiere cuidados extras. Se seca rápido y consume nutrientes con más rapidez. Para mantenerla floreciendo:
- Usa sustrato de calidad para macetas.
- Riega con mayor frecuencia, pero sin encharcar.
- Fertiliza cada 3–4 semanas con abono líquido para floración.
- Elimina flores marchitas con más regularidad, ya que florece más rápido.
Si la planta se ve agotada, sácala de la maceta, afloja las raíces, renueva la tierra y vuelve a plantar.
Conclusión: mantén el color durante toda la temporada
Cuando le das a la salvia lo que necesita —sol, buen suelo y cuidados puntuales— te lo agradecerá con creces. Desde verano hasta las primeras heladas, esta planta puede ofrecer un espectáculo constante de flores que alegrarán cualquier jardín, parterre o balcón.
Prepara tus tijeras, mezcla un buen abono y prepárate para disfrutar de una floración interminable.
