
Los tapetes se suelen utilizar para decorar el hogar, colocándolos sobre los muebles para realzarlos o colocándolos debajo de jarrones u adornos para evitar arruinar las superficies.
Estos adornos un tanto clásicos se podían adquirir en la tienda, pero en muchos casos estaban hechos a mano en casa. Seguramente muchas personas habrán visto objetos similares en casa de sus abuelas, y tendrán muchos de ellos a un lado, como si fueran auténticas reliquias familiares.

Sin embargo, hoy en día los tapetes no son especialmente adecuados para todo tipo de ambiente, dejando mal sabor en diferentes estilos de decoración, especialmente en los más modernos.
Esto no significa que tengamos que sentirnos obligados a cambiar nuestro estilo y deshacernos de ellos tirándolos a la basura. De hecho, existe otra solución sencilla que te permitirá volver a utilizar tapetes para crear objetos o ideas.

Veamos qué podrías necesitar para hacer esto:
- tapetes
- Cuencos o platos
- Arcilla para modelar
- Rodillo
- Papel de lija
- Esmalte al agua blanco mate
- Cepillar
- Colores acrílicos
- Esponja
Primero, extiende la pasta de modelar sobre una superficie plana, usando un rodillo. Coloca encima el tapete, con el patrón que más te guste, y obtén el patrón pasando el rodillo sobre él.

Luego recorta el molde que has creado y colócalo en un bol o plato, para darle la forma cóncava. Deja que la forma se endurezca y luego remata con papel de lija, alisando las partes que te interesen.
Cubre el molde hecho con esmalte de uñas y deja que se seque bien nuevamente. Por último, puedes decorar como más te guste, dando rienda suelta a tu imaginación y recuerda siempre secar cuando termines el trabajo.

Aquí tienes un objeto nuevo y original que puede ser un adorno para tu hogar.
