Cómo germinar y plantar un hueso de mango en maceta: ¡es temporada!
La primavera se acerca y en los mercados empiezan a aparecer deliciosos mangos. Esta fruta, que cuenta con múltiples variedades, es una fuente rica en vitaminas A, C y E, flavonoides, beta-caroteno y minerales como calcio, hierro, magnesio y potasio. Si no puedes resistirte a su sabor y beneficios, hoy te explicamos cómo germinar y plantar un hueso de mango en maceta.
Los mangos son unas de las frutas más nutritivas y versátiles. Puedes disfrutarlos con chile, en agua fresca, en ensaladas e incluso en paletas, sin mencionar su aroma característico. Además, esta planta puede darle un toque original y diferente a la decoración de tu hogar.
Cómo germinar un hueso de mango en maceta
Paso a paso para germinar
- Lo primero es germinar el hueso, ya que la semilla verdadera está protegida por la cáscara dura que todos conocemos.
- Con la punta de un cuchillo, haz una pequeña abertura en el extremo más ancho del hueso.
- Abre cuidadosamente con movimientos suaves hacia arriba.
- Ten mucho cuidado de no cortarte ni dañar la semilla que está en el interior.
- Extrae la semilla y colócala sobre papel de cocina o servilletas.
- Envuelve la semilla con esas servilletas o papel.
- Ponla dentro de un recipiente que se ajuste a su tamaño y humedece el papel con agua, pero sin saturarlo.
- Elimina el exceso de agua para evitar encharcamientos.
- Coloca el recipiente en un lugar cálido dentro de casa.
- Mantén el papel húmedo, hidratándolo cada vez que se seque, pero sin dejar que se acumule agua.
- En aproximadamente dos semanas debería aparecer la primera raíz.
- Cuando la raíz sea más de la mitad del tamaño de la semilla, estará lista para plantar.
Cómo plantar el hueso de mango
Pasos para plantar la semilla germinada
- Necesitarás una maceta de unos 30 cm de profundidad con sustrato y humus de lombriz.
- Con la ayuda de un palo delgado o lápiz, haz un agujero en el centro del sustrato del tamaño de la raíz.
- Coloca la semilla en el agujero preparado.
- Cubre completamente la raíz con tierra; no importa si la semilla no queda totalmente cubierta.
- Riega, pero sin encharcar.
- Ubica la maceta en un lugar donde reciba luz directa.
- Mantén el suelo húmedo, pero sin excesos, y fertiliza una vez al mes.
