¿Cómo germinar y cultivar mango en maceta? Aprendiendo de la semilla

Cómo germinar y cultivar mango en maceta

Te mostramos cómo germinar y cultivar mango en maceta para que puedas tener tu propia planta de esta deliciosa fruta en casa. ¡Es más fácil de lo que crees!

La mango es una fruta estrella del verano, deliciosa en todas sus variedades (Ataulfo, Manila, Petacón, entre otras) y repleta de beneficios para la salud, gracias a su contenido en aminoácidos, vitaminas C, A y E, flavonoides, beta-caroteno, niacina, calcio, hierro, magnesio y potasio.

Además, con esta fruta puedes preparar exquisitas recetas como charlota, nieve casera, aderezos para ensaladas y mucho más.

Cómo germinar una planta de mango en maceta

Germinar y cultivar mango en maceta es una excelente idea: no solo te permitirá obtener fruta en casa, sino que también tendrás una planta atractiva decorando tu espacio.

Para comenzar, reúne los siguientes materiales:

  • Una mango madura de la variedad que prefieras
  • Un recipiente de plástico
  • Algodón o papel de cocina
  • Un cuchillo
  • Agua
  • Una maceta mediana, con una profundidad de 25 a 30 cm
  • Una mezcla de 80 % tierra o sustrato y 20 % humus de lombriz

Pasos para germinar el hueso del mango

  1. Primero, disfruta de la mango y conserva el hueso que está en el interior. Lávalo bien y sécalo completamente.
  2. Con cuidado, usando el cuchillo, realiza un corte en la parte inferior del hueso para abrirlo en dos y extraer la semilla.
  3. Coloca algodón o papel de cocina en el fondo del recipiente de plástico, asegurándote de que la semilla quede bien cubierta.
  4. Ubica la semilla entre el algodón o papel y humedécelo con agua, cuidando que no quede excesivamente mojado.
  5. Coloca el recipiente en un lugar cálido, como una cocina cerca de la ventana donde reciba sol. Mantén siempre húmedo el algodón o el papel.
  6. En un lapso de 8 a 15 días la semilla germinará. Entonces podrás sacarla del recipiente para plantarla en la maceta.

Cómo cultivar la planta de mango en maceta

  1. Prepara tu maceta con la mezcla de tierra y humus. Observa la raíz que ha brotado en la semilla para hacer un hoyo de la profundidad adecuada, de modo que solo la raíz quede enterrada y no toda la semilla.
  2. Introduce la semilla con la raíz hacia abajo de forma recta, cuidando que no se dañe.
  3. Cubre la raíz con tierra, sin enterrar completamente la semilla.
  4. Riega con una regadera pequeña para humedecer la tierra sin encharcarla. Es crucial mantener el sustrato húmedo durante las primeras semanas.
  5. Coloca la maceta en un lugar cálido y con luz solar directa, ya que el mango es una planta típica de climas cálidos y tropicales.
  6. Para acelerar el crecimiento, puedes cubrir la semilla con un paño húmedo o papel de cocina durante los primeros días.
  7. Después de una semana aparecerá el primer brote y podrás retirar el paño o papel.
  8. Continúa cuidando la planta con esmero y en alrededor de un mes verás un desarrollo saludable. Cuando crezca más, podrás trasplantarla a una maceta mayor o directamente al jardín.

¿Te gustan los mangos? Con estos consejos podrás mantenerlos frescos y en buen estado por más tiempo.