Cómo descongelar el congelador en menos de 30 minutos
El congelador es un electrodoméstico imprescindible en cualquier hogar. Nos permite planificar las comidas con anticipación y ahorrar al conservar los alimentos para consumir más adelante. Sin él, tendríamos que ir al supermercado prácticamente a diario.
Con el tiempo, es común que el congelador se cubra de hielo, lo que puede afectar su funcionamiento. Por eso, es necesario descongelarlo para que trabaje correctamente. En este artículo te ofrecemos consejos prácticos para descongelar tu congelador en solo 30 minutos, ahorrando tiempo y dinero.
Pasos para descongelar el congelador en 30 minutos
- Vacía el congelador: Apaga primero el frigorífico y retira todos los alimentos. Los productos congelados ayudarán a mantener frío el interior por más tiempo. Puedes consumirlos antes o guardarlos en una bolsa térmica para evitar que se estropeen.
- Coloca toallas en el suelo: Para evitar que el agua del hielo derretido moje la cocina, pon toallas alrededor del congelador. Aunque parezca que hay poco hielo, al descongelarse puede generar más agua de la que imaginas.
- Usa recipientes con agua caliente: Para acelerar el proceso, coloca ollas o recipientes con agua caliente dentro de las rejillas del congelador. El calor ayudará a derretir el hielo de forma rápida. Mientras tanto, retira y limpia los cajones.
- Acelera con un secador de pelo: Si quieres que el descongelado sea aún más rápido, dirige un secador de pelo hacia las zonas con hielo. Ten mucho cuidado de mantener el secador alejado del agua para evitar riesgos eléctricos.
- Limpia con bicarbonato de sodio: Una vez que se haya retirado el hielo, limpia el interior del congelador con una mezcla suave de bicarbonato de sodio y agua. Evita el uso de productos químicos agresivos.
- Ordena y vuelve a guardar los alimentos: Tras la limpieza, reorganiza los alimentos en el congelador. Es probable que, después de descongelarlo, dispongas de más espacio.
Siguiendo estos pasos, podrás descongelar y limpiar tu congelador de forma sencilla y rápida en menos de media hora. Además, ahorrarás en electricidad, ya que un congelador cubierto de hielo consume más energía para mantener su temperatura, pues el hielo actúa como aislante y dificulta su eficiencia. Esto obliga al motor a trabajar más tiempo e intensidad para lograr la temperatura deseada.
