Cómo cultivar una cantidad ilimitada de tomates con solo 4 rodajas y una maceta
Los tomates son uno de los ingredientes más populares en la cocina. Desde decorar platos principales hasta preparar jugos frescos, sopas, salsas, sándwiches o guisos, los tomates acompañan cualquier comida a un costo muy bajo, aún más si los cultivas en tu balcón o jardín.
¿Y si te dijera que los tomates demasiado maduros o pasados pueden ser tus mejores aliados? Aunque parezca increíble, los tomates estropeados o incluso podridos pueden convertirse en excelentes plantas de tomate.
Solo necesitas macetas, tierra y rodajas de tomate. El proceso es muy sencillo y gratificante porque al final tendrás tomates frescos y orgánicos.
Si plantas las semillas escalonadamente, podrás cosechar tomates frescos cada semana. Además, recuerda que los tomates se congelan fácilmente: solo colócalos en una bolsa, recipiente o directamente en el congelador. Para usarlos, sácalos y ponlos en agua hirviendo para pelarlos.
Sigue estos pasos simples y disfruta de la cosecha:
Paso 1:
Corta cuatro rodajas de tomates viejos, cada una con al menos medio centímetro de grosor para que las semillas queden en contacto con la tierra. (Si solo quieres 2 o 3 plantas, basta con una rodaja).
Paso 2:
Coloca las rodajas sobre una capa generosa de tierra en la maceta.
Paso 3:
Cubre las rodajas con otra capa de tierra, lo suficientemente gruesa para que los plantines puedan brotar.
Paso 4:
Mantén la tierra húmeda regando o pulverizando cuando el sustrato esté seco.
Paso 5:
Después de una semana, deberían aparecer los primeros brotes.
Paso 6:
Selecciona los brotes más fuertes y trasplántalos a macetas separadas; elimina los que no prosperen.
Paso 7:
Finalmente, trasplanta tus plantas al jardín o déjalas crecer en macetas.
Como ves, cualquiera puede convertirse en un experto cultivando tomates, incluso sin experiencia previa en jardinería. Gracias a esta técnica sencilla y rápida, tendrás tomates frescos al alcance de tu mano sin gastar mucho.
