Cómo cultivar un limonero a partir de semillas en casa
¿Sabías que puedes tener tu propio limonero en el jardín o incluso dentro de tu casa? Aquí te mostramos las etapas para plantar y cuidar un limonero en maceta desde semillas.
Quizá nunca imaginaste que en lugar de plantas comunes como geranios, ficus o filodendros, podrías disfrutar de un elegante limonero lleno de frutos dulces y aromáticos. Cultivar un limonero en maceta es totalmente posible, incluso si crees que no tienes mano para las plantas. Además, en primavera, no solo tendrás limones, sino que tu casa se llenará de sus delicadas flores blancas y perfumadas.
No necesitas conocimientos avanzados. Al igual que con otras plantas, hay algunas nociones básicas que debes saber: ¿hay que podar el limonero? ¿debe permanecer fuera todo el año? Te explicaremos todo lo necesario.
En resumen, no hay motivo para preocuparse: puedes tener un limonero en casa, y te recomendamos elegir uno de cultivo orgánico. Descubre estos 7 consejos para que tu limonero en maceta luzca espectacular.
1) Cómo plantar el limonero
Así es, plantar desde cero. No es necesario comprar una planta ya germinada; solo necesitas plantar la semilla de un limón fresco. Usa una maceta profunda, de al menos 30 cm, y un sustrato rico en nutrientes. Llena la maceta con tierra y siembra la semilla a una profundidad de 8 a 10 cm, luego riega.
En unas 4 a 6 semanas comenzará a brotar. Permite que crezca hasta alcanzar entre 15 y 20 cm, y después trasplántalo a una maceta mayor. La mejor época para hacerlo es a principios de primavera, cuando ya no haya riesgos de heladas, aunque depende de tu región.
2) Cómo protegerlo durante el invierno
Como muchas plantas, el limonero no tolera las temperaturas muy bajas. Es fundamental trasladarlo al interior cuando comiencen los días fríos. Eso sí, evita ambientes demasiado secos, ya que esta planta necesita humedad. Para un cuidado óptimo, puedes usar protectores especiales disponibles en comercios para resguardar la planta en invierno.
Lo importante es que no esté expuesto a temperaturas inferiores a 12 °C.
3) La fertilización
El limonero requiere un suelo rico en minerales esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio. Es especialmente importante aportar estos nutrientes en primavera, cuando la planta se prepara para dar frutos, pero conviene fertilizar de forma equilibrada durante todo el año.
Además, necesitará otros minerales como hierro, zinc, cobre, magnesio y molibdeno. También es clave la materia orgánica de origen vegetal y animal, por eso puedes añadir hasta un 10 % de compost a la tierra.
4) El trasplante
Como todas las plantas, el limonero irá creciendo y necesitará espacio para sus raíces. El mejor momento para trasplantar es a finales de primavera o principios de verano. Cuando el limonero es joven, conviene hacerlo cada dos o tres años, y cuando es adulto, cada cuatro.
El trasplante final será cuando la maceta alcance un diámetro entre 70 y 80 cm. Evita macetas de plástico y opta por recipientes de piedra o barro, que favorecen una mejor ventilación.
5) La poda
La poda debe buscar tres objetivos: seguridad, estética y salud de la planta. Se debe respetar la forma natural del limonero, evitando cortes demasiado agresivos que pueden dañarlo o incluso matarlo. La época ideal para podar es a finales del invierno o principios de la primavera, alrededor de febrero o marzo.
Reduce cada brote nuevo a la mitad, procurando cortar justo por encima de una hoja. Elimina la madera muerta y ventila el interior para que la luz circule bien entre las ramas.
6) El riego
El limonero necesita riegos regulares, evitando tanto el exceso de agua como la sequía. Controla que la tierra permanezca siempre ligeramente húmeda, pero sin encharcamientos. Cuando aparecen las primeras flores a finales de primavera, aumenta la cantidad de agua hasta que los frutos maduren a finales de verano.
Si las hojas amarillean, es señal de que la planta tiene falta de agua.
7) Plagas y enfermedades
Como cualquier planta, el limonero puede verse afectado por plagas que afectan su salud. Un hongo en particular seca hojas y ramas; para controlarlo, es necesario eliminar las partes contaminadas.
Otro hongo ataca la corteza, formando manchas oscuras que se extienden hasta las raíces provocando podredumbre. En este caso, hay que retirar la corteza dañada y aplicar sales de cobre sobre las heridas.
Para eliminar las cochinillas, corta la capa blanca que aparece en las hojas y limpia con alcohol usando un algodón.
Con estos cuidados, podrás disfrutar de limones ecológicos incluso en la ciudad.
