Cómo cultivar romero en casa y aprovechar sus beneficios
Originario del Mediterráneo, el romero es una hierba perenne de hojas en forma de aguja, muy apreciada como condimento en la cocina. Su aroma intenso realza el sabor de los platos, pero además destaca por sus múltiples propiedades para la salud. Por eso, cultivar romero en casa es una excelente idea para disfrutar de sus virtudes a diario.
Aromatizar ensaladas y recetas con hierbas frescas cultivadas por uno mismo es un auténtico placer. Ya tengas jardín o no, hay varias formas de cultivar tus hierbas aromáticas en balcones, terrazas o incluso en el alféizar de la ventana. Solo necesitas conocer cómo cuidarlas y el riego adecuado. El romero, al igual que el tomillo o el laurel, requiere riegos esporádicos y prefiere un suelo seco.
El romero: beneficios para la salud
Actividad antioxidante
El romero es rico en antioxidantes que protegen el organismo frente a los radicales libres, responsables de enfermedades crónicas. Su potencial antioxidante se debe a compuestos polifenólicos como el ácido carnosólico y el ácido rosmarínico. Este último se utiliza como conservante natural para prolongar la vida útil de los alimentos.
Posible reducción de la glucemia
Los niveles elevados de glucosa pueden causar diversos problemas si no se controlan correctamente. Estudios sugieren que el extracto de romero podría actuar como un agente antihiperglucémico gracias a sus polifenoles, que tienen propiedades que ayudan a proteger contra la hiperglucemia.
Mejora del estado de ánimo y la memoria
El estrés y la ansiedad son habituales en la vida moderna. El romero puede ser un gran aliado para promover la relajación y mejorar el ánimo. Además, investigaciones indican que consumir 500 mg diarios podría potenciar la memoria, mejorar la calidad del sueño y reducir la ansiedad y la depresión.
Cómo cultivar romero
El romero es una planta que necesita sol y un suelo arenoso y bien drenado. Para prosperar, requiere un sustrato ligeramente húmedo pero no encharcado. La mejor época para plantarlo es entre abril y junio, aunque también puede plantarse en macetas en otoño. No es una planta exigente; basta con eliminar las malas hierbas, cortar las ramas secas y podar tras la floración.
La reproducción por esquejes
Para hacer esquejes de romero, utiliza tallos que aún no hayan florecido. Córtalos dejando unos 10 cm y elimina las hojas de la mitad inferior, cortándolas al ras sin arrancarlas. La parte sin hojas debe ser igual de larga que la que conserva hojas.
Planta los esquejes en un recipiente con sustrato especial para esquejes, apretando ligeramente la tierra. Déjalos en sombra y riega con regularidad para favorecer el enraizamiento. Consejo: aprovecha las podas para obtener esquejes de romero.
Cosecha y secado
La mejor manera de recoger el romero es esperar a que florezca, momento en el que acumula mayor concentración de aceites esenciales y sabor. Corta los últimos 5 cm de cada rama, evitando hacerlo muy cerca del tallo para que la planta pueda recuperarse antes del invierno.
Para secar y conservar el romero, reúne las ramas en un manojo y cuélgalas boca abajo en un lugar cálido y bien ventilado. Tras 14 días, las hojas estarán secas y listas para guardarse en un recipiente hermético.
Precauciones
- El romero está contraindicado en personas con obstrucción de las vías biliares o enfermedades hepáticas.
- La inhalación de aceite esencial de romero no es recomendable para personas con asma.
