¿Cómo cultivar pepinos para cosecharlos en bucle durante todo el verano?

Cómo cultivar pepinos para cosechar todo el verano

El pepino, aliado en la rutina de belleza y en las ensaladas vitamínicas, es una verdura generosa. Aproximadamente mes y medio después de plantar, las enredaderas comienzan a trepar por el soporte o expandirse en los parterres, y las flores amarillas se transforman en jugosos y pequeños bastones verdes. ¿Cuándo es el mejor momento para cultivar pepinos y disfrutar de ellos durante todo el verano? Si tienes dudas, sigue leyendo.

¿Cuándo es el momento ideal para plantar pepinos?

Si prefieres preparar tus plántulas tú mismo, probablemente lo hiciste en febrero o marzo. Las semillas se siembran en tierra para macetas, colocadas en vasos sobre una ventana o una alfombra térmica. Estas semillas sembradas en invierno están destinadas a ser cosechadas en mayo o junio. No ignores la influencia de la luna, aunque no creas mucho en ello.

El calendario lunar de junio te indica qué hacer y qué evitar. Las plántulas tardan unas ocho semanas en fortalecerse y poder trasplantarse después de las últimas heladas de mayo. Si ya plantaste tus primeros pepinos, seguramente esperas con ansias la recolección. ¿Se puede plantar pepinos en junio? ¡Sí! Los jardineros expertos aseguran una cosecha continua hasta que disminuyen las horas de sol.

¿Cómo manejar las plántulas para una segunda cosecha de pepinos?

Un paso crucial antes de plantar es preparar el área mediante compostaje. Si haces esto bien, es momento de plantar. Haz hoyos profundos con una separación de 30 cm entre ellos. Tienes dos opciones: cortar los vasos con tijeras para liberar las plántulas y plantarlas, o enterrarlos completos.

Debido al alto contenido de agua del pepino, necesitarás regar con frecuencia. La temperatura ideal no debe ser excesiva para mantener la salud de cada planta. El lugar perfecto para los pepinos es un espacio con sol y sombra. Por ejemplo, un sitio bajo un árbol que reciba sol de la mañana hasta mediodía y sombra después.

Control efectivo de plagas

Es muy frustrante descubrir un tallo marchito apenas un día después de plantar. La causa suele ser insectos dañinos. La langosta negra representa una amenaza importante para plántulas de tomate, pimiento y pepino. Para evitar desastres, intenta mantener los vasos alrededor del tallo al momento de plantar si quieres evitar químicos. Así, las plantas jóvenes cuentan con un escudo plástico que protege a las plagas hasta que son más fuertes y un “bocado” menos vulnerable. Cuando las plántulas se estabilizan, puedes retirar los vasos para que las raíces crezcan libremente.

También debes vigilar pulgones, trips y caracoles. La combinación de jabón negro es eficaz contra los pulgones, que suelen perder la batalla. Para combatir caracoles, es preferible usar métodos naturales.

Las enfermedades del pepino son numerosas. La más común es la aparición de manchas cuadradas amarillentas en las hojas. Un método sencillo consiste en mezclar yogur con agua hasta obtener un líquido blanquecino y aplicarlo sobre las hojas para detener el avance de la enfermedad. Pero cuidado: una concentración demasiado alta de yogur puede quemar las hojas.

El mejor abono para fertilizar pepinos

No hay grandes diferencias en la plantación entre pepinos trepadores y pepinos en arbusto. Las variedades trepadoras crecen en tallos fuertes y están cubiertas de hojas grandes. Su crecimiento es rápido y la producción es abundante si reciben los cuidados adecuados. Crecen mejor si se colocan en un enrejado o cerca de una cerca. Limpias, abundantes y fáciles de recolectar, estas variedades suelen preferirse a las que crecen directamente en tierra.

Los pepinos amas requieren un suelo fértil y abundante aporte de nutrientes. Estiércol maduro, hojas muertas picadas o ceniza de madera son excelentes para favorecer su desarrollo.

Los pepinos en arbusto, en cambio, son ideales para macetas y pequeños jardines.

Regar en exceso puede arruinar la cosecha

Cuando los pepinos crecen en altura, el exceso de agua puede provocar enfermedades fúngicas en las hojas. Por eso, es mejor regar lenta y cuidadosamente por la mañana o al atardecer, evitando mojar las hojas. No olvides regar a diario, ya que los pepinos secos se vuelven amargos. Tampoco dejes que crezcan demasiado o se pongan amarillos, pues sus semillas endurecen y el sabor cambia.

Para la cosecha, utiliza un cuchillo para cortar los frutos, no para arrancarlos, y recuerda que con 6 a 8 plantas puedes obtener al menos 20 pepinos.

¿Qué hacer con tantos pepinos?

No es difícil conservar pepinos cuando hay excedentes. Las conservas caseras y la congelación son opciones ideales para disfrutar de pepinos frescos incluso en invierno. Sin dudas, una receta casera de pepinos en conserva es un clásico infaltable.