Cómo cultivar moras en maceta para no volver a comprarlas en el supermercado
La realidad es que esta pandemia ha llevado a muchas personas a preocuparse más por sus plantas y a crear espacios agradables en casa. Otros, en cambio, se han interesado en tener un pequeño huerto en casa que cuide su economía y evite salir. Por eso, te damos algunos consejos para cultivar moras en maceta.
La mora es una fruta deliciosa y rica en vitamina C que se puede cultivar en todo el mundo. Sin embargo, los expertos aseguran que las moras con mejor sabor crecen en las zonas tropicales de altura de América.
Un pequeño huerto de moras puede durar hasta 10 años, solo necesitas algo de paciencia para disfrutar de una buena cosecha de estas bayas rojas o violetas en casa, una vez que estén maduras.
Consejos para cultivar moras en casa
La temperatura ideal para las moras es fresca y soleada, entre 16 y 25 grados Celsius. No requieren cuidados especiales, solo mucho sol, por lo que una terraza, balcón o azotea son perfectos para cultivarlas.
Manos a la obra: así aprenderás a cultivar moras en maceta y no necesitarás correr al supermercado para preparar mermeladas, postres o ensaladas con ellas.
Recomendaciones para un jardín de frutos rojos en casa
Los expertos en jardinería señalan que las moras prefieren expandirse horizontalmente más que verticalmente, por lo que necesitan un espacio más ancho que profundo. La maceta debe tener al menos 15 centímetros de profundidad.
Además, es necesario contar con tierra fertilizada y las semillas o plantas de mora correspondientes.
Cómo plantar moras en casa
- Si plantas las semillas, asegura que la maceta tenga agujeros para drenar el agua.
- Agrega tierra fertilizada y haz un hueco de 10 centímetros para sembrar las semillas.
- Coloca las semillas en el hueco y cubre con tierra.
- Mantén la tierra húmeda regando constantemente.
Cuidados esenciales para tu cultivo de moras
- Coloca la maceta en un lugar con sol directo.
- Aplica un fertilizante ligero en primavera y repítelo un mes después.
- Corta los tallos anuales una vez que hayan terminado su ciclo de vida.
- En invierno, añade fertilizante para proteger la planta.
