Cómo cultivar menta a partir de esquejes en botellas colgantes
Por qué cultivar menta en botellas colgantes
Antes de empezar con el paso a paso, vale la pena entender por qué esta técnica es tan útil:
- Ahorra espacio: ideal para balcones, cercas, patios o incluso paredes de cocina.
- Amigable con el medio ambiente: reutiliza botellas de plástico en lugar de tirarlas.
- Bajo mantenimiento: la menta crece fácilmente una vez enraizada.
- Rápido crecimiento: en pocos días verás raíces y en semanas podrás cosechar.
- Portátil: puedes mover la botella para buscar la mejor luz o decorar cualquier rincón.
Materiales necesarios
- Botella de plástico transparente de 1 a 2 litros (Coca-Cola, Pepsi, etc.)
- Tijeras limpias o cuchillo de manualidades
- Esquejes de menta frescos y sanos, de 10 a 15 cm de largo
- Agua
- Cuerda o hilo para colgar
- Palillo o clavo para hacer agujeros de ventilación
- Opcional: carbón activado o nutrientes hidropónicos
Guía paso a paso para cultivar menta en botellas colgantes
Paso 1: Prepara los esquejes de menta
Corta ramitas de menta de 10 a 15 cm justo por debajo de un nodo (zona donde nacen las hojas). Quita las hojas de la parte inferior, dejando algunas en la parte superior.
Consejo: Elige esquejes sin flores y saludables para un enraizamiento más rápido.
Paso 2: Prepara la botella de plástico
- Quita la etiqueta y lava bien la botella.
- Con tijeras o cuchillo, corta el tercio superior de la botella (donde el cuello se estrecha).
- Haz varios agujeros pequeños alrededor del borde superior para ventilación y drenaje (especialmente si vas a añadir tierra más adelante).
- Opcional: añade una capa fina de carbón activado en el fondo para mantener el agua fresca.
Paso 3: Llena la botella con agua
Llena la botella aproximadamente tres cuartas partes con agua limpia. Si deseas, puedes añadir unas gotas de fertilizante líquido o nutrientes hidropónicos para estimular el crecimiento.
Paso 4: Inserta los esquejes
Coloca los esquejes en el agua, asegurándote de que sólo los tallos sin hojas queden sumergidos. La parte con hojas debe quedar fuera del agua.
Para mayor soporte, inserta el cuello cortado de la botella boca abajo dentro de la base como si fuera un embudo, o déjalo sin tapar para facilitar el acceso.
Paso 5: Cuelga la botella
Envuelve cuerda o hilo alrededor del borde superior de la botella y asegura bien. Cuelga la botella en un lugar con luz indirecta, como una ventana soleada, la barandilla de un balcón o una rama de árbol. La menta prefiere luz brillante pero sin sol directo que pueda quemar las hojas.
Paso 6: Espera a que crezcan las raíces
En 5 a 7 días notarás que empiezan a salir raíces. Cuando estas midan unos 5 cm (generalmente entre 10 y 14 días), tu menta estará lista para crecer a largo plazo.
Puedes optar por:
- Seguir cultivando en agua, cambiándola semanalmente.
- Trasplantar los esquejes enraizados a botellas colgantes con tierra o a macetas.
Consejos para cuidar la menta colgante
- Luz: Prefiere luz brillante pero indirecta; el sol directo puede dañar las hojas.
- Agua: Cambia el agua semanalmente para evitar que se estanque y evitar pudrición.
- Poda: Corta las puntas regularmente para promover un crecimiento más frondoso.
- Cosecha: Recoge sólo un tercio de la planta para mantenerla saludable.
- Plagas: Vigila pulgones; las botellas colgantes tienden a alejar muchos insectos.
Ideas para decorar tus botellas colgantes
- Pinta las botellas con pinturas acrílicas o de pizarra.
- Añade etiquetas con el nombre de las hierbas.
- Cuelga varias botellas en línea para crear una “cascada” de menta.
- Envuélvelas con luces LED para un jardín de hierbas iluminado por la noche.
Errores comunes que debes evitar
- No usar agua limpia, ya que las bacterias pueden matar los esquejes rápidamente.
- Sumergir las hojas en el agua, lo que provoca pudrición y hongos.
- Falta de luz, que hace que la menta crezca débil y alargada.
- No cambiar el agua, lo que genera agua estancada y daña la planta.
Conclusión
¿Quién hubiera pensado que con una botella de plástico y un poco de menta se puede lograr tanto? Con un poco de atención, pronto tendrás menta fresca para preparar infusiones, decorar tus comidas o simplemente disfrutar su aroma.
No tires esa botella. Dale la vuelta, añade un poco de verde y comienza tu jardín colgante de menta.
