Cómo cultivar lavanda en una taza para aromatizar tu hogar y ahuyentar insectos
La lavanda es una de las plantas más populares en todo el mundo, gracias a sus numerosos beneficios para el hogar, la salud y la belleza, además de su papel en la polinización de insectos. Su colorido y delicado aspecto decoran cualquier espacio, por eso, si eres un amante declarado de esta flor, hoy te contamos cómo cultivarla en una taza para perfumar tu casa y mantener alejados a los insectos.
Además de todas las ventajas de esta planta increíble, su cultivo nos ayuda a sentirnos más tranquilos y en armonía. Y como si eso fuera poco, también podemos cultivarla para regalar a familiares y amigos o como un detalle original para reuniones.
La lavanda no solo repele plagas como cucarachas, moscas, mosquitos y arañas, sino que también favorece a polinizadores como las abejas. En el hogar, ofrece un aroma natural y relajante. En forma de aceite, es excelente para el cabello, ayudando a eliminar la caspa. También se usa para tratar problemas digestivos debido a sus propiedades antibacterianas y antiespasmódicas.
En la cocina, se emplea en mermeladas, aderezos y postres. Ayuda a reducir el estrés y los dolores de cabeza, alivia irritaciones de la piel, acelera la cicatrización de heridas y quemaduras, y facilita el sueño y la relajación. Además, sus antioxidantes protegen la piel del daño de los radicales libres, dejándola más suave y saludable.
Cómo cultivar lavanda en una taza
Necesitarás:
- Semillas de lavanda
- Una taza
- Sustrato
- Agua
- Fertilizante
- Bolsa hermética
Paso a paso:
- Coloca las semillas de lavanda en una bolsa hermética y guárdala en el refrigerador durante tres semanas para facilitar la germinación.
- Haz un agujero en la taza para asegurar un buen drenaje.
- Llena la taza con sustrato y mézclalo con un poco de fertilizante.
- Siembra las semillas dejando una separación de 1,5 cm entre ellas.
- Cubre las semillas con tierra.
- Riega con frecuencia durante esta primera fase.
- Coloca la taza en un lugar con buena iluminación, pero evita la luz solar directa.
- Las semillas comenzarán a germinar entre dos semanas y un mes.
- Cuando la planta crezca en altura, puedes podarla para favorecer su desarrollo.
- Finalmente, puedes trasplantarla a una maceta más grande si lo deseas.
