Cómo cultivar kiwis en maceta y conseguir que den mucho fruto
El kiwi es una de las frutas más populares para la temporada calurosa. Su sabor entre dulce y ácido y su color vibrante lo convierten en un ingrediente ideal para postres, bebidas, ensaladas y más. Si quieres que nunca falte en tu hogar, hoy te contamos cómo cultivar kiwis en maceta y lograr que produzcan abundantes frutos.
Además de ser una fruta atractiva, el kiwi aporta numerosos beneficios para la salud. Es rico en vitamina C y ácido fólico, que fortalecen tus defensas. También aporta fibra soluble que mejora la digestión, contiene gran cantidad de agua con un aporte calórico moderado, favorece la absorción de hierro y tiene propiedades diuréticas. Entre sus ventajas se incluyen la mejora de la circulación y la salud de los tejidos.
Antes de empezar, debes tener en cuenta que un plantín de kiwi tarda entre 3 y 5 años en dar frutos. Por eso, es preferible cultivarlo a partir de esquejes o árboles adultos, que se pueden comprar en viveros, en lugar de hacerlo desde semilla.
Cómo cultivar kiwis en maceta y lograr una buena cosecha
Material necesario
- Maceta o recipiente con buen drenaje.
- Soporte resistente para que la planta trepe, ya que puede crecer mucho y volverse pesada.
- Sustrato que no sea arcilloso ni arenoso, sino rico en materia orgánica.
- Ubicación con mucha luz solar para un crecimiento saludable.
- Riego frecuente para mantener el suelo húmedo, pero sin encharcar, pues las raíces pueden pudrirse.
Pasos para cultivar kiwis en maceta
- Compra la planta en un vivero para acortar el tiempo de crecimiento.
- Coloca la maceta cerca de un enrejado o soporte para que la planta pueda trepar.
- Llenar un tercio de la maceta con una mezcla de tierra y abono.
- Saca la planta del recipiente donde vino.
- Coloca plantas macho y hembra a ambos lados del centro del sustrato para favorecer la polinización.
- Cubre el resto con tierra, dejando espacio para regar.
- Coloca un tutor junto al enrejado para facilitar el crecimiento vertical.
- Fertiliza la planta antes de que comience a crecer y repite la fertilización dos o tres veces durante la primera mitad de la temporada de crecimiento.
