Cómo cultivar hortensias en maceta o en el jardín con consejos de cuidado

Cómo cultivar hortensias en macetas o en el jardín: consejos de cuidado

Con su floración que va del malva al azul, la hortensia es una planta muy decorativa que se puede cultivar también en macetas. Quizá no lo sepas, pero sus colores dependen del pH del suelo. No tolera la luz solar directa y prefiere la sombra. Necesita mucha agua, pero no del grifo, y debe podarse en ciertas épocas del año. Descubre cómo cultivarla en las mejores condiciones y cómo cuidarla.

Características de la hortensia

La hortensia (Hydrangea macrophylla) es una planta ornamental de origen asiático que prefiere suelos ácidos y ambientes sombreados. No requiere cuidados especiales: resiste bien el invierno y en primavera ofrece una floración espectacular y colorida.

Se trata de una planta que pertenece a las especies esciófilas, es decir, que no soporta la incidencia directa del sol. Si no dispones de un jardín o balcón orientado al sur o este, gracias a la hortensia y otras plantas que también se desarrollan en sombra, como la camelia, astranzia, campanillas, viburnos o la mayoría de los helechos, podrás disfrutar de una floración garantizada.

Cómo cultivar hortensias

Las hortensias se pueden reproducir a partir de semillas, esquejes o comprando plantas ya crecidas en viveros. Si ya tienes una planta, puedes cosechar las semillas cuando las flores se marchiten y las cápsulas verdes que las contienen maduren. Recoge las cápsulas y déjalas secar unos días en un lugar fresco y seco.

Cuándo plantar hortensias

El mejor momento para plantar hortensias es en otoño, entre octubre y noviembre, o en primavera, de marzo a abril. Si las cultivas por esquejes, el otoño es ideal, siendo octubre el mes óptimo.

Suelo y riego

Para cultivar hortensias, elige un sustrato ácido y asegúrate de que el suelo esté siempre húmedo. Aunque crecen en sombra, necesitan abundante riego, sobre todo durante la floración. Evita el encharcamiento y el agua con cal, que puede dañar la planta. Riega directamente en la base y durante el verano hasta dos veces al día.

Temperatura y ubicación

Evita que las hortensias reciban sol directo. Prefieren ubicaciones de semisombra, clima fresco y húmedo, temperaturas entorno a los 18 °C y riegos abundantes. En invierno, protege el suelo con mantillo o acolchado para evitar daños por frío intenso.

Cómo cultivar hortensias en macetas

Si optas por cultivar hortensias en macetas, estas deben ser lo suficientemente grandes para alojar la planta y permitir su crecimiento. Asegúrate de que tengan agujeros de drenaje para evitar el exceso de agua. Se recomienda un diámetro mínimo de 30-40 cm para una planta.

Algunas variedades ideales para maceta son:

  • Hortensia de las Azores
  • Hortensia de cabeza caída

Cuidados de la hortensia

El cuidado varía según la variedad y las condiciones ambientales. Es fundamental atender a las necesidades específicas de cada tipo. Por ejemplo, algunas requieren podas más intensas, mientras que otras son más resistentes al frío o a la sequía.

Riego

Las hortensias necesitan un riego regular para mantener la tierra ligeramente húmeda, pero sin encharcar. Es preferible la irrigación por goteo o en la base para evitar mojar hojas y flores, lo que puede favorecer enfermedades fúngicas.

Poda

La poda depende de la variedad. Las hortensias de las Azores florecen en ramas del año anterior, por lo que se deben podar tras la floración para estimular nuevos brotes.

Las hortensias de cabeza caída florecen en ramas nuevas y pueden podarse en invierno o primavera. En cualquier época conviene eliminar ramas secas o dañadas.

Se recomienda podar dos veces al año: en febrero, tras las heladas y antes de la floración primaveral, eliminando las ramas más débiles y reduciendo a la mitad las ramas con flores del año anterior sin tocar los nuevos brotes; y un segundo recorte ligero en septiembre, eliminando solo las ramas más grandes y aprovechando las hojas caídas para cubrir las raíces contra el frío.

Fertilización

La época para abonar es primavera, entre marzo y abril, y verano, de junio a julio. El objetivo principal es favorecer la floración. La hortensia es muy sensible al potasio, por lo que se recomienda usar fertilizantes para plantas acidófilas o ricos en este mineral.

Floración

La época y duración de la floración dependen de la variedad. Generalmente, florecen entre primavera y verano, aunque algunas pueden hacerlo en otoño o, incluso, en invierno si el clima es templado. Los colores van del blanco y rosa al azul, lila, rojo, verde o combinaciones variadas.

Cultivo en maceta

Para hortensias en maceta, usa una de tamaño mediano, con entre 50 y 60 cm de diámetro. Presta especial atención a la humedad, ya que necesita mucho riego aunque nunca debe exponerse al sol directo.

Riega preferiblemente por las mañanas temprano o por las tardes, y si puedes dividir el riego en dos tomas diarias, mejor. Evita usar agua dura del grifo. Si es tu caso, añade media taza de vinagre al agua y déjala reposar al menos un día antes de usarla.

Cuidado durante el invierno

Protege la planta de las bajas temperaturas envolviendo la base con una capa de mantillo o paja para resguardar las raíces. También puedes cubrir la hortensia con un tejido especial o manta antihielo para evitar daños por heladas.

Enfermedades y plagas

A pesar de ser una planta resistente, la hortensia puede sufrir problemas relacionados con factores externos o cuidados inadecuados.

Si se riega con agua calcárea, las hojas se vuelven amarillas; para corregirlo, usa agua de lluvia.

Las enfermedades fúngicas se manifiestan con pequeñas manchas verde-amarillentas en las hojas, generalmente por exceso o falta de riego. Entre las plagas más comunes están la cochinilla y los ácaros, que amarillean las hojas y pueden provocar su caída.