¿Cómo cultivar gardenias en maceta? Todo el cuidado que necesitas

Cómo cultivar gardenias en maceta: cuidados esenciales para su cultivo

Ubicación, luz y temperatura

El lugar ideal para cultivar gardenias en interiores debe contar con buena iluminación y una temperatura estable. Lo recomendable es mantenerla entre 16 y 26 ºC, evitando grandes variaciones entre el día y la noche. La luz es fundamental para que la planta mantenga el calor durante el atardecer.

Además, necesitan una circulación de aire adecuada, pero sin exponerse a corrientes fuertes.

Ambiente y suelo

Para que las gardenias prosperen, es fundamental cuidar el ambiente que las rodea. Requieren una humedad relativa alta, alrededor del 70%. Si las cultivas en maceta, es útil colocar un plato resistente y profundo con piedras y agua, situando la maceta encima sin que el agua toque directamente las raíces.

El sustrato debe ser ligero, rico en materia orgánica y bien drenado. Lo ideal es un suelo ácido con un pH entre 4,8 y 6.

Riego y poda

Es importante regar las gardenias con cuidado, esperando a que los primeros 2-3 cm de sustrato estén secos antes de volver a hacerlo. Un riego excesivo puede provocar pudrición y enfermedades fúngicas. Evita mojar las hojas para prevenir hongos, y si fuera necesario, aplica un fungicida especial o natural.

Cada dos o tres años, en invierno tardío o principios de primavera, debes trasplantar la gardenia a una maceta más grande. Tras la floración, es recomendable podarla suavemente para mantener su forma y eliminar ramas secas que interfieran con la circulación del aire.