Cómo cultivar en hidroponía: convierta sus plantas de tierra a agua sin errores
¿Quiere iniciarse en la hidroponía pero no sabe por dónde empezar? Cultivar plantas en agua es una técnica sencilla, económica y mucho más intuitiva que el cultivo tradicional en tierra. A continuación, le mostramos paso a paso cómo dar el salto y comenzar con éxito.
Preparando el recipiente y el sustrato
El traspaso de la tierra al agua es delicado, pero si se hace correctamente, los resultados serán muy gratificantes. Para empezar, tome un vaso de vidrio transparente, puede ser uno común, o incluso un frasco usado de miel o mermelada.
Lave bien el vidrio y el sustrato, como arcilla expandida o perlita. Con un marcador, señale el nivel base donde reposarán las raíces sobre el sustrato en el vaso.
Seleccionando y preparando las plantas
Es mejor usar plantas jóvenes o esquejes que ya hayan desarrollado raíces en agua. Retire la planta de la maceta con cuidado y elimine toda la tierra alrededor de sus raíces, asegurándose de que estén sanas y sin signos de pudrición.
Lave las raíces suavemente bajo el agua del grifo y colóquelas en el vaso. Luego, vaya colocando el sustrato entre las raíces sin presionar demasiado; agite suavemente el vaso para que el sustrato se distribuya bien por todos los espacios. Termine dando ligeros golpes en los lados y fondo para asentar el sustrato.
¿Cómo regar las plantas en hidroponía?
La marca que hizo antes es muy útil para no exceder el agua y evitar ahogar las raíces. En hidroponía, las raíces absorben el agua gracias a la capilaridad del sistema formado, por lo que no es necesario llenarlo completamente.
Cuando el nivel baje por debajo de la marca, espere unos días antes de añadir más agua. Puede usar un envase con pico estrecho o una regadera adecuada para esta tarea.
Las ventajas son muchas: se ahorra agua, es un método sostenible porque permite reciclar y facilita vigilar la salud de las raíces en todo momento.
Si nota que el nivel baja con rapidez en los días siguientes, añada agua gradualmente, siempre con cuidado, para no provocar la pudrición de las raíces.
